Durante la mañana de este 14 de agosto, EE. UU. acusó a China de causarle pérdidas multimillonarias y de empleos mediante el transbordo de las mercancías que exporta a través de más de 40 países para eludir los aranceles de la Casa Blanca, práctica que el presidente Donald Trump quiso frenar con la batería de "gravámenes recíprocos".
Mediante un informe titulado "La Gran Estafa del Transbordo", la Casa Blanca sostiene que EE. UU. pierde "decenas de miles de millones de dólares y cientos de miles de empleos" debido a esta práctica, que consiste en ocultar el origen de los bienes exportados al enviarlos a través de terceros países que ofrecen condiciones más favorables.
EE. UU. estima que el volumen anual de mercancías transbordadas tiene un valor que oscila entre US$30 mil y US$40 mil millones y calcula que, en un "escenario central", pierde entre US$19 mil y US$26 mil millones en ingresos federales y empleos, mientras que su producto interno bruto (PIB) se reduce en unos US$113 mil millones.
De acuerdo con el informe, "gran parte" de esta actividad involucra productos cuya procedencia real es China, con más de 40 jurisdicciones que actúan como puntos de transbordo, entre ellas algunos de los principales socios comerciales, además de varios países del Sudeste Asiático, a los que atribuye un papel especialmente relevante.











