Los enclaves españoles de Ceuta y Melilla, en el norte de África, que constituyen las únicas fronteras terrestres entre la Unión Europea y África, son plataformas que atraen la inmigración clandestina hacia Europa continental por su proximidad y fácil acceso. Ceuta, una antigua colonia romana con una población de 84.000 habitantes, mide unos 18 kilómetros cuadrados y se encuentra justo al otro lado del estrecho de Gibraltar. Fue capturada por árabes y portugueses en su momento, y ha estado bajo soberanía española desde 1640. Melilla, que mide unos 200 kilómetros cuadrados, está situada en el extremo oriental de la costa mediterránea de Marruecos, y España ejerce su control desde 1497.

Ceuta y Melilla, enclaves españoles en Marruecos, son las únicas fronteras terrestres que la Unión Europea tiene con África.

El gobierno español indica, sin dar más detalles, que junto con el país africano han "acordado reforzar la coordinación y los esfuerzos para hacer frente a estos flujos" hacia la…