Estos dos territorios situados en el norte de África forman parte de España desde hace más de cinco siglos, pese a encontrarse separados geográficamente de la península. Su ubicación, su valor estratégico y una compleja sucesión de conquistas, uniones dinásticas y decisiones políticas explican por qué continúan bajo soberanía española. La cuestión vuelve periódicamente al debate público cuando se producen crisis migratorias o tensiones diplomáticas con Marruecos, país que mantiene abierta su reclamación histórica sobre ambas ciudades. TE PUEDE INTERESAR Ceuta y Melilla siguieron caminos diferentes antes de integrarse definitivamente en España. Melilla fue tomada por la Corona de Castilla en 1497, durante el reinado de los Reyes Católicos, pocos años después de la conquista de Granada. Ceuta, por su parte, fue conquistada por Portugal en 1415 y pasó al dominio de la Monarquía Hispánica tras la unión de las coronas portuguesa y española en 1580. Cuando Portugal recuperó su independencia en 1640, la ciudad permaneció vinculada a España, una situación que quedó consolidada durante los años posteriores. Desde entonces, ambos territorios han mantenido una presencia española continuada. El valor estratégico de Ceuta y Melilla La posición geográfica de estas dos ciudades fue determinante para explicar su importancia histórica. Ceuta se encuentra frente al estrecho de Gibraltar, uno de los principales pasos marítimos entre el océano Atlántico y el mar Mediterráneo, mientras que Melilla permitió reforzar la presencia española en el norte de África y proteger las rutas comerciales frente a la piratería. Entre 1912 y 1956, España administró parte del protectorado de Marruecos, pero Ceuta y Melilla quedaron fuera de ese régimen porque ya se consideraban territorios españoles. Cuando Marruecos alcanzó su independencia en 1956, ambas ciudades mantuvieron su estatus y no fueron incluidas en las zonas devueltas al nuevo Estado. TE PUEDE INTERESAR Marruecos reclama desde entonces la soberanía de Ceuta y Melilla, aunque España rechaza cualquier negociación y defiende que son parte integrante de su territorio. La ONU no las incluye en su lista de territorios pendientes de descolonización y el derecho internacional no las considera colonias, ya que cuentan con población estable y están integradas en la estructura política y constitucional española. Desde 1995 poseen el estatuto de ciudades autónomas, con competencias superiores a las de un ayuntamiento, aunque inferiores a las de una comunidad autónoma. Su condición de únicas fronteras terrestres de la Unión Europea en África, su dependencia histórica del comercio fronterizo y las recurrentes crisis migratorias convierten a Ceuta y Melilla en dos puntos especialmente sensibles de la relación entre España y Marruecos. Estos dos territorios situados en el norte de África forman parte de España desde hace más de cinco siglos, pese a encontrarse separados geográficamente de la península. Su ubicación, su valor estratégico y una compleja sucesión de conquistas, uniones dinásticas y decisiones políticas explican por qué continúan bajo soberanía española. La cuestión vuelve periódicamente al debate público cuando se producen crisis migratorias o tensiones diplomáticas con Marruecos, país que mantiene abierta su reclamación histórica sobre ambas ciudades.
Por qué Ceuta y Melilla pertenecen a España si están en África: 5 siglos de historia lo explican
Dos ciudades separadas de la península ocupan una posición única entre Europa y África. Su singularidad territorial solo se entiende al recorrer una historia que comenzó mucho antes del nacimiento del actual Estado marroquí










