El expresidente del Gobierno entra en los grandes clásicos de la extrema derecha al introducir el racismo institucional en el debate público. No ha inventado nada, simplemente se ha sumado a una deriva reaccionaria, xenófoba y racista que ya existe y amenaza la convicencia y los valores sobre los que se fundó Europa

El expresidente del Gobierno alienta en un artículo periodístico las tesis racistas de la ultraderecha francesa sobre su selección

El artículo del expresidente español fue tachado de “racismo burdo”