Mariano Rajoy vuelve a escribir una columna deportiva tras la polémica desatada por sus palabras racistas contra Francia. Lo hace tras el triunfo de España en la semifinal del Mundial de fútbol. Pero ha rechazado pedir disculpas. “Ellos no piden perdón por nada. Eso, por lo visto, siempre les toca a otros. Ustedes ya saben cómo soy y lo que pienso”, ha asegurado en el medio de la Asociación Católica de Propagandistas, El Debate.

“De manera especial, gracias a las autoridades por la atención que me han prestado en este Mundial. La pena es que tantos esfuerzos dedicados a glosar mis virtudes les hayan distraído de otras cuestiones. Son estas las que importan a los españoles, las que están en la mente de todos, las que preocupan a la gente y debían ocupar a esas autoridades. Nada de esto son minucias. Sin embargo, les interesa más chivarse a un ministro extranjero o hacer una reverencia a un primer ministro para provocar ruido, distraer la atención, alborotar y todo para que no se hable de lo que estamos viviendo”, afirma previamente en la crónica deportiva.

La polémica se desató tras un artículo titulado 'Hoy llegó el desquite' en el que Rajoy alabó a la selección francesa, cuya plantilla consideró “de altísimo nivel”. “Eso sí, sin franceses”, agregó. El comentario fue criticado por el Gobierno, por futbolistas mundialistas como Lamine Yamal y Borja Iglesias o por ministros franceses. El titular de Exteriores, Jean-Noël Barrot, lo calificó de “estupidez, racismo o una combinación de ambas cosas”. Para Rajoy, en cambio, todo es un “ruido” que llega después de que alguien se “chivase” a un “ministro extranjero”. “¡Viva España! Hemos ganado una vez más”, concluye el artículo.