La Guardia Civil descubrió meses antes de la confesión del empresario, por la que no entrará en prisión, los pagos mensuales a Ábalos, el enchufe de la pareja del exministro y el alquiler del apartamento, los regalos de casas de vacaciones, las anomalías del contrato de mascarillas o la estructura de la organización criminal

El tribunal condena a cuatro años y medio al empresario, pero le exime de entrar en prisión si cumple una serie de requisitos

La Sala de lo Penal atribuye al exministro y su exasesor delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias.