La compra de Telefónica Argentina por parte de Telecom seguirá adelante, pero con una condición: la creación de una tercera compañía de telecomunicaciones que deberá desprenderse de unos 6 millones de clientes móviles y parte de su infraestructura. La empresa abandonará la vía judicial y buscará un comprador para esa nueva firma. El Gobierno de Javier Milei impuso restricciones para evitar una concentración del mercado, en una disputa que volvió a enfrentar a la Casa Rosada con el Grupo Clarín, accionista minoritario de Telecom.

Esta semana se vencen los plazos administrativos y no habría una nueva prórroga; sería con la condición de que desinvierta en telefonía móvil

Además, deberá resignar usuarios de banda ancha fija en las localidades donde la participación minorista de la resultante de la adquisición supere el 50%