La pasada noche de disturbios en la capital norirlandesa se saldó con doce policías heridos y 16 detenciones, pese a que las protestas fueron más limitadas que el primer día. Los agentes antidisturbios se vieron obligados anoche a utilizar cañones de agua para contener a los alborotadores.

La policía arrestó a un ciudadano sudanés sospechoso de intento de asesinato tras un ataque que dejó a un hombre gravemente herido

La policía investiga el caso mientras crecen las protestas en distintos puntos de la ciudad