Londres (EFE).- La ciudad de Belfast y poblaciones vecinas del norte de Irlanda viven este miércoles la segunda noche consecutiva de disturbios protagonizados por jóvenes, en protesta por el apuñalamiento el lunes de una persona a manos de un inmigrante sudanés que está detenido.

Según los medios británicos e irlandeses con presencia en Belfast, la policía ya ha utilizado cañones de agua para dispersar a los manifestantes en Sandyknowes, en las afuera de Belfast, después de que se congregaran unas 200 personas y lanzaran piedras y botellas contra la policía que trataba de contenerlos.

Un camión de limpieza también resultó incendiado.

Agentes de policía montan guardia durante unos disturbios en Belfast, Irlanda del Norte, el 10 de junio de 2026. EFE/EPA/ADAM VAUGHAN

El portal Belfast Live asegura que la multitud que se enfrentó a la policía trataba de llegar con intención hostil al Hotel Chimney Court, lugar donde suelen alojarse los inmigrantes a la espera de que se resuelva su solicitud de asilo político.