Agentes bloquearon accesos a hoteles donde residen solicitantes de asilo ante el avance de manifestantes (Reuters)La policía usó cañones de agua para dispersar a manifestantes en Belfast, donde la tensión escaló tras un apuñalamiento en el norte de la ciudad. Centenares de personas, muchas de ellas encapuchadas, se concentraron en distintos puntos y lanzaron ladrillos, piedras y botellas contra los agentes. En algunos sectores, desmantelaron cercas y arrancaron bloques de aceras para usarlos como proyectiles. Las autoridades desplegaron refuerzos y bloquearon accesos cerca de hoteles que alojan a solicitantes de asilo.El detonante fue un ataque con arma blanca de este lunes, que dejó gravemente herido a Stephen Ogilvie, un hombre de unos 40 años. El presunto agresor, Hadi Alodid, de 30 años y origen sudanés, compareció ante un tribunal en Belfast acusado de intento de asesinato. Según la policía, Alodid usó un cuchillo de cocina y cegó a Ogilvie de un ojo.PUBLICIDADAlodid también quedó imputado por posesión de arma y amenazas de muerte mientras recibía atención médica por una herida en la mano. El acusado rechazó asistencia legal y se negó a declarar, según el testimonio recogido en la audiencia judicialLas escenas de violencia se intensificaron en barrios obreros al caer la noche. Un grupo de unas 200 personas se reunió cerca de la rotonda de Sandyknowes e incendió un camión. Otros manifestantes intentaron acercarse a un hotel que alberga a migrantes, mientras la policía impedía su avance. En el este de la ciudad, aproximadamente 150 personas se congregaron en medio de un fuerte despliegue policial y la situación no pasó a mayores.PUBLICIDADEl debate sobre el control fronterizo cobró fuerza tras los disturbios y el ataque en Belfast (Reuters)En Coleraine y Derry, más de un centenar de individuos bloquearon carreteras y encendieron hogueras. Eso obligó a desviar el tráfico y a suspender el transporte público en toda la región.El miedo se extendió por varios vecindarios. Familias, incluidas algunas con bebés, fueron rescatadas y trasladadas a dependencias policiales. Más de 27 personas quedaron sin hogar tras el incendio de varias viviendas identificadas como residencia de extranjeros. Anselme Shima, vecino originario de Congo, describió escenas de pánico y destrucción, con columnas de humo visibles desde varios puntos de la ciudad.PUBLICIDADLa noche anterior, grupos encapuchados incendiaron casas, vehículos y un autobús. La policía informó que algunos activistas divulgaron en redes sociales direcciones de viviendas y alentaron a atacar domicilios de inmigrantes. Las autoridades advirtieron que difundir esos datos podía constituir delito.El chief constable de la Police Service of Northern Ireland (PSNI), Jon Boutcher, indicó que la fuerza recibiría apoyo de otros cuerpos y que se sumarían 200 agentes más a las patrullas. Boutcher sostuvo que no existía prueba de terrorismo, aunque sí de una campaña de incitación en internet.PUBLICIDADEl apuñalamiento que originó el conflicto quedó grabado en video y se difundió en redes sociales. Ese material alimentó discursos de odio entre grupos extremistas, lo que derivó en llamados a manifestarse y, luego, en disturbios. Las imágenes mostraron a Ogilvie recibiendo varias puñaladas en el rostro y el cuello. La familia pidió que no se utilice la tragedia para dividir a la sociedad y defendió el aporte de los migrantes.Un hombre sudanés de 30 años, identificado como Hadi Alodid, compareció ante la justicia en Belfast acusado de intento de asesinato tras apuñalar y dejar gravemente herido a Stephen Ogilvie, quien perdió la visión de un ojo (Captura de video)La primera ministra de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, calificó el comportamiento de los violentos como "cobardía repugnante“. La viceprimera ministra, Emma Little-Pengelly, condenó los ataques y pidió no responsabilizar a inocentes por los actos de un individuo. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, rechazó el apuñalamiento y las represalias contra familias extranjeras, y afirmó que no toleraría la violencia ni la incitación al odio.PUBLICIDADLos disturbios no se limitaron a Belfast. En Glasgow, Escocia, se registraron incidentes frente a un hotel donde se alojan migrantes, con tres arrestos y varios heridos, incluidos dos policías. En Dublín, centenares de personas participaron en una manifestación contra la inmigración.El impacto de la violencia afectó servicios esenciales: hospitales y escuelas suspendieron actividades, y varias enfermeras extranjeras denunciaron que fueron interceptadas por encapuchados cuando intentaron llegar a su trabajo.PUBLICIDADEl contexto migratorio volvió al centro del debate. Algunos sectores políticos exigieron revisar la política de fronteras abiertas entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. La frontera es un elemento sensible para la paz regional, ya que su libre circulación es un pilar del acuerdo que puso fin a décadas de conflicto armado.El gobierno local celebró una reunión de emergencia y responsables de los servicios de salud alertaron sobre el impacto de la crisis en la atención hospitalaria. Varias instituciones pidieron mantener la calma y evitar la propagación de rumores. Los disturbios, la tensión social y el temor entre comunidades migrantes persistieron durante la jornada.PUBLICIDAD(Con información de AP)