Que México sea anfitrión de esta Copa inevitablemente lleva a pasar revista a méritos y deméritos del organizador, lo que distorsiona la dulce entrega a la montaña rusa de ilusiones y desilusiones del torneo

El torneo amenaza con convertirse menos en una celebración deportiva y más en el espejo de una crisis de gobernabilidad que el poder ya no puede disimular

La actuación de la selección argentina es una ocasión para apasionarnos y unirnos, pero no para que gobernantes y ciudadanos renieguen de responsabilidades