Si quieres recibir el boletín Ola Mundial a tu correo electrónico puedes pinchar aquí.La expectativa era quizá tan grande como la incertidumbre. La preocupación por todo lo que podía salir mal había distorsionado el espíritu mundialista en México, especialmente en la capital, durante las últimas semanas. Además, los precios y las conductas prepotentes de la FIFA hacían que pareciera una contradicción sentir emoción por disfrutar el torneo. Pero la espera terminó. Las manifestaciones siguieron su curso, 80.000 personas llenaron las gradas del Azteca, 100.000 acudieron al Fan Fest de la plancha del Zócalo y cientos de miles más ocuparon plazas en todo el país. En México, la fiesta ya empezó.La victoria de México sobre Sudáfrica se festejó durante horas en el Ángel de la Independencia, reservado para campeonatos y triunfos importantes. No es para menos. Ilusiona a la afición mexicana el primer gol en la cuarta Copa del Mundo de Raúl Alonso Jiménez, el hombre que no solo se recuperó, sino que sobrevivió a una lesión que amenazó su carrera y que, además, recientemente perdió a su padre. Emocionan también los goles de Julián Quiñones y el hecho de que el jugador más joven del Mundial sea Gilberto Mora, sobre quien descansa parte de la fe de un país que suele desaprovechar a sus talentos juveniles.Con todo, el debut no ha sido perfecto. México sufrió una muy innecesaria tarjeta roja y pudo hacer más, como reconoció el propio Javier Aguirre, ante un rival que nunca terminó de encontrarse. En las calles de la capital y de Guadalajara, que también se estrenó como sede, hubo el inevitable caos vial y de organización que el país sabía que llegaría. Han salido a relucir las heridas más profundas del país con las marchas de los grupos de madres buscadoras, los maestros y toda clase de colectivos aprovecharon los reflectores de la competición de la FIFA para hacer visibles sus demandas.Ya quedaron algunas imágenes para la historia: Gianni Infantino junto a Salma Hayek ante la ausencia de la presidenta; Claudia Sheinbaum viendo el partido en un deportivo de Ciudad de México, “con el pueblo”, como había prometido; el portazo en el Fan Fest del Zócalo; abrieron el telón Los Ángeles Azules, Belinda, J Balvin y Shakira. Así, este jueves, ya se han esfumado dos de los partidos que se juegan en territorio mexicano. Y así, aunque México parece dispuesto a vivir el Mundial como si fuera suyo, la realidad es que solo quedan 11 partidos por delante.
Pese a todo, en México la fiesta ya empezó
Entre protestas, precios prohibitivos y dudas sobre la organización, el debut de México recordó que el Mundial sigue teniendo una capacidad única para movilizar al país
México venció 3-0 a Sudáfrica con 80k espectadores en el Azteca; Raúl Jiménez anotó en su cuarta Copa tras recuperarse de grave lesión. La masiva asistencia a estadios y plazas posiciona la Copa como hito nacional, amplificando demandas sociales del país pese a controversias FIFA y organizativas.













