El sumo pontífice afirmó durante una misa con más de un millón de asistentes en Madrid que la fe cristiana no puede separarse del respeto hacia los demás.

En su primer discurso el Pontífice fue al centro de la actualidad política y condenó “la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones”

Sin menciones a los abusos en la Iglesia, sí que ha agradecido a España “su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la…