El Ejército israelí amplió este miércoles su ofensiva terrestre y aérea en el Líbano, con bombardeos sobre Tiro y el valle de la Bekaa, y demarcó el 18% del territorio libanés como área de guerra activa, en una escalada que rompe de facto el alto el fuego acordado el 16 de abril

Los bombardeos israelíes han causado al menos 3.185 muertos en Líbano desde el inicio de la guerra, y más de un millón de desplazados.

El ejército israelí ordena el desalojo de la ciudad meridional de Nabatie, mientras el miedo provoca la huida de miles de vecinos de los suburbios beirutíes