El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha anunciado este martes que el ejército israelí ha intensificado sus operaciones en Líbano, incluso más allá de la zona que ocupa en el sur del país vecino, a pesar del alto el fuego vigente desde el 17 de abril.
En un vídeo enviado por su oficina y recogido por medios locales, Netanyahu ha declarado que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están “intensificando sus operaciones en Líbano”, donde están desplegando “muchas fuerzas sobre el terreno” y “tomando el control de posiciones dominantes estratégicas”.
En esa grabación, el jefe del Gobierno ha asegurado que las tropas están “reforzando la zona de amortiguación para proteger a las comunidades del norte de Israel”. Esa zona se extiende a lo largo de la frontera de Israel con Líbano y tiene varios kilómetros de profundidad en territorio libanés; los dirigentes militares y políticos alegan que es necesaria para evitar que el grupo chií Hizbulá lance ataques contra los residentes del norte del Estado hebreo.
Sin embargo, las FDI han extendido sus operaciones más allá de la denominada “zona de defensa avanzada”, tal y como ha confirmado a EFE un portavoz castrense y han informado los medios locales. En el perímetro de esa zona, los militares están demoliendo aldeas enteras, todo tipo de infraestructura civil y saqueando los bienes de los residentes, a los que han prohibido regresar.













