A la sacudida geoeconómica se suma el riesgo de inestabilidad en Teherán y una potencial escalada regional. La duración del conflicto es la variable clave

Aunque debilitados, los grupos armados proiraníes pueden desestabilizar Oriente Próximo con ataques a bases estadounidenses, contra sus aliados regionales o interrumpiendo el…

El ataque pretende crear una situación caótica que impida al régimen mantener el control de la situación, mientras se estimula a la población a que se atrevan a movilizarse para…