El intercambio de misiles entre Israel y Hezbolá se reactiva y la República Islámica ataca las bases británicas en Chipre, Estado miembro de la UE

La mecha se prendió el sábado en Irán, con el bombardeo masivo lanzado por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, y en 48 horas el polvorín de Oriente Próximo ha vuelto a arder. Irán ha lanzado cientos de misiles y drones contra suelo israelí, pero también contra la mayoría de países árabes del Golfo, aliados de EE UU y con bases militares en sus territorios. Un artefacto ha caído en Chipre, Estado miembro de la UE. Este lunes el conflicto se había extendido ya, con mayor o menor intensidad, a una decena de países de la zona. Son estos:

Hezbolá, la milicia libanesa chií aliada de Irán, ha entrado de lleno en el conflicto en la madrugada de este lunes, con el lanzamiento de tres proyectiles contra el norte de Israel que no han causado víctimas. El ejército de Israel ha respondido de inmediato, bombardeando el sur de Líbano y la capital, Beirut, y causando al menos 52 muertos. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ha señalado al jefe de Hezbolá, Naim Qassem, como un “objetivo” para ser eliminado. “Cualquiera que siga el camino de [Ali] Jameneí pronto se encontrará con él en las profundidades del infierno”, ha escrito en X.