Aunque debilitados, los grupos armados proiraníes pueden desestabilizar Oriente Próximo con ataques a bases estadounidenses, contra sus aliados regionales o interrumpiendo el tránsito marítimo de crudo

Oriente Próximo contiene el aliento tras el bombardeo de este sábado de Estados Unidos e Israel contra Irán, que puede arrastrar a la región a una guerra de desgaste entre ataques y represalias. Los objetivos de los cazas y buques de guerra estadounidenses e israelíes son identificables en suelo iraní, pero la respuesta de Teherán es impredecible. ...

Ante la potencia militar de EE UU, Teherán baraja opciones como el ataque a bases y tropas norteamericanas en Oriente Próximo —donde mantiene desplegados entre 40.000 y 50.000 efectivos—; una ofensiva contra Israel, o las monarquías aliadas de EE UU en el Golfo. O incluso la interrupción del comercio de crudo y mercancías en el estrecho de Ormuz.

Capacidades de respuesta regional de Irán mediante el eje de la resistencia ante un posible ataque de EE UU

Insurgencia alauita