Uno de los bloques está encabezado por Magdalena Andersson, líder socialdemócrata y primera mujer que ocupó la jefatura del Gobierno sueco, quien ha prometido clases con menos alumnos, más viviendas y atención dental gratuita para los jóvenes. El otro está liderado por Jimmie Åkesson, tiene raíces neonazis y se ha comprometido a bajar los impuestos, mejorar la seguridad pública y tipificar como delito de odio lo “antisueco”.

A las puertas de las elecciones generales de Suecia, previstas para el próximo domingo, los socialdemócratas y los Demócratas de Suecia ocupan, respectivamente, el primer y el segundo puesto en los sondeos, y se prevé que entre ambos concentren alrededor del 50% de los votos.