Redacción Internacional (EuroEFE).- Europa afronta en los próximos meses un calendario electoral en el que la principal incógnita será medir la pujanza de una ultraderecha en alza en todo el continente y que, de cumplirse los pronósticos, podría entrar en el gobierno de España y llegar incluso a la presidencia de Francia.
Partidos ultranacionalistas, con duras recetas antiinmigración, negacionistas del cambio climático, prorusos -o al menos poco dados a seguir apoyando a Ucrania- y contrarios a los derechos LGTBI participan ya en varios gobiernos estatales y regionales en Europa, y las encuestas apuntan a que su presencia institucional no hará más que crecer.
Está por ver si resisten los ‘cordones sanitarios’ establecidos en algunos países -que empiezan a dar síntomas de resquebrajarse-; cómo les va a los gobiernos de coalición en los que ya participa la extrema derecha, o qué futuro tienen las nuevas fuerzas a la derecha de la ultraderecha que han empezado a surgir en países como Italia.
Desde el próximo 13 de septiembre, con las elecciones legislativas en Suecia, hasta la segunda vuelta de las presidenciales francesas de mayo de 2027, los europeos deberán dar respuesta en las urnas a todas esas cuestiones.













