Actualizado Jueves,

septiembre

19:51El Gobierno de Marruecos ha emitido una respuesta unas horas despu�s de la desclasificaci�n de los papeles que muestran que el CNI s� que avis� del posible cruce masivo de personas. En un comunicado difundido este jueves, el Ministerio de Asuntos Exteriores marroqu�, Nasser Bourita, no s�lo elude cualquier responsabilidad de las autoridades de Rabat en los acontecimientos, sino que dirige un mensaje especialmente duro contra los partidos pol�ticos espa�oles y las instituciones judiciales que investigan lo sucedido.Aunque el comunicado no cita expresamente al Partido Popular, la referencia resulta dif�cil de desvincular por sus cr�ticas a la actuaci�n de Marruecos y a Pedro S�nchez. Rabat acusa a �ciertos sectores pol�ticos y medi�ticos espa�oles� de �instrumentalizar al Reino dentro de una agenda interna� y carga especialmente contra �partidos hist�ricos� que, pese a estar �curtidos en la gesti�n gubernamental�, habr�an ca�do, seg�n el Ministerio, en �esta ci�naga donde la sobrepuja irrazonable y populista prevalece sobre el sentido com�n�.El mensaje se extiende tambi�n al �mbito judicial. Marruecos lamenta que �instituciones legislativas y judiciales honorables pequen por iniciativas desafortunadas que alimentan el desacuerdo�. Y va m�s all� al advertir de que �las desviaciones, donde el buen juicio cede su lugar a lo simplista y el an�lisis objetivo a la acusaci�n, forman parte de una estrategia del miedo da�ina para todos�.Es una de las partes m�s contundentes de la nota de Rabat, que convierte as� las actuaciones de las instituciones espa�olas —tambi�n las judiciales— en uno de los elementos centrales de su respuesta. El Gobierno marroqu� no se limita a defender su actuaci�n, sino que cuestiona el modo en que desde Espa�a se est�n abordando las responsabilidades por la crisis migratoria.El Ministerio de Exteriores marroqu� sostiene que �ning�n dato, hecho o informe establece implicaci�n alguna de las autoridades marroqu�es� y reclama explicaciones a Espa�a sobre el mantenimiento de las acusaciones contra Rabat. ��Por qu� mantener las acusaciones contra Marruecos, cuando ning�n dato, hecho o informe establece implicaci�n alguna de las autoridades marroqu�es?�, pregunta el comunicado.Rabat plantea adem�s otras dos cuestiones directamente relacionadas con la gesti�n espa�ola de la crisis: ��Por qu� no son devueltos los migrantes ilegales, cuando el Gobierno marroqu� se ha comprometido oficialmente a readmitirlos?� y ��Por qu� se mantiene a los menores no acompa�ados alejados de sus familias, cuando Marruecos ha solicitado insistentemente su retorno?�.La conclusi�n del Ministerio es igualmente significativa: �La respuesta a estas preguntas no debe buscarse en Marruecos, sino ante los actores espa�oles�.El comunicado llega, adem�s, en un momento especialmente sensible para Marruecos. La campa�a electoral de las legislativas comienza precisamente este jueves 10 de septiembre y se prolongar� hasta el 22, mientras que las elecciones a la C�mara de Representantes se celebrar�n el pr�ximo 23 de septiembre. Es decir, Rabat afronta los comicios dentro de apenas dos semanas.La proximidad de las elecciones introduce una lectura interna en el endurecimiento del discurso marroqu� sobre la crisis migratoria y sobre Ceuta. La cuesti�n migratoria y la relaci�n con Espa�a tienen una evidente dimensi�n nacional en Marruecos, y el propio debate electoral ha coincidido con una creciente atenci�n a la crisis de las �ltimas semanas.En este contexto, Rabat intenta preservar al mismo tiempo la arquitectura de su relaci�n bilateral con Espa�a. El comunicado recuerda que ambos pa�ses optaron por una relaci�n basada en �el respeto mutuo, la confianza rec�proca, el di�logo permanente y la ambici�n de construir una asociaci�n mutuamente beneficiosa�, principios consagrados en la Declaraci�n Conjunta del 7 de abril de 2022 donde Espa�a entreg� el S�hara al pa�s, abandonando la tradicional neutralidad de la ex colonia.Marruecos reivindica adem�s los resultados de esa relaci�n y recuerda que Espa�a es �el primer socio econ�mico de Marruecos� y que el Reino es �el segundo socio comercial de Espa�a fuera de la Uni�n Europea�. Tambi�n destaca la cooperaci�n en materia de seguridad, incluida la lucha contra el terrorismo, las redes criminales y la inmigraci�n irregular.Pero, al mismo tiempo, deja una advertencia expl�cita a los responsables pol�ticos espa�oles: �El Reino de Marruecos no acepta ser un fondo de comercio electoral. Tampoco admite ser el chivo expiatorio de ajustes de cuentas partidistas�. La �ltima frase del comunicado eleva todav�a m�s el tono: �La ceguera estrat�gica, por su parte, transformar� este capital en una fuente de desconfianza cr�nica y tensiones recurrentes�.Rabat convierte las cr�ticas del PP y las actuaciones de las instituciones espa�olas en un problema para el futuro de la relaci�n bilateral. Todo ello mientras Marruecos entra oficialmente en campa�a electoral y afronta una cita con las urnas en la que la cuesti�n de Espa�a, y especialmente la crisis migratoria y Ceuta, ha adquirido una relevancia creciente.