0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa financiación verde sigue teniendo cabida pese a las dificultades. Las emisiones de bonos sostenibles en España ya han alcanzado en el primer semestre del año un nivel parecido al del conjunto del 2025, en un momento en el que la agenda climática pierde peso y crece la incertidumbre en los mercados de deuda entre tensiones inflacionistas. Con el nuevo repunte, este particular mercado se recupera por ahora de las caídas de doble dígito del ejercicio pasado.Durante su intervención en el foro ESG Spain 2026, organizado por Forética, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Carlos San Basilio, ha adelantado que en el primer semestre del año las colocaciones de estos bonos dirigidos a proyectos sostenibles por emisores privados ha sido de 12.000 millones, frente a los 5.500 millones del sector público.La suma asciende a 17.500 millones, una cifra cercana a los 18.820 millones del conjunto del 2025, según el último informe anual de la CNMV. El de este semestre es un repunte que contrasta con la caída del 15% el año pasado y que vuelve a mostrar el interés de los inversores por este tipo de deuda.Sin embargo, el propio San Basilio ha reconocido que las emisiones sostenibles del sector público no muestran la misma fortaleza en el primer semestre. En el conjunto del año pasado ascendieron a 14.128 millones de euros.Fuentes del mercado explican que detrás del incremento se encuentran los proyectos de infraestructuras relacionadas con la transición ecológica y la digitalización, además de la necesidad de anticiparse ante un escenario financiero que ha ido deteriorándose. Pese a las corrientes en contra, el BCE sigue lanzado el mensaje de que la zona euro necesita movilizar cerca del 3% de su PIB anual para cumplir los objetivos climáticos.Estos bonos sirven para financiar iniciativas ESG, relacionadas con proyectos verdes, sociales o de mejora de la gobernanza. Los emisores siguen encontrar mejor acogida entre muchos compradores de deuda, que mantienen objetivos de sostenibilidad pese a que la Administración Trump está logrando reducir su importancia.Iberdrola, BBVA o Telefónica han colocado deuda verdeSan Basilio ha explicado que, “tras una etapa de crecimiento acelerado”, este tipo de deuda se encuentra ahora en un momento de “estabilización”. Sin embargo, el año “no está siendo malo”. “No se trata tanto de consolidar los niveles como de generar las condiciones para un crecimiento a futuro”, añadido.Este año varias grandes corporaciones españolas han emitido deuda. Iberdrola colocó en junio 1.500 millones de euros en bonos verdes para financiar sus inversiones, centradas en el desarrollo de redes y renovables. El BBVA emitió un bono de 1.250 millones y Telefónica, otro a comienzos de año, por 1.000 millones. En todos los casos han registrado elevados nivel de demanda.Pese a la mejora en las emisiones del primer semestre, el director de desarrollo corporativo de Forética, Jaime Silos, ha asegurado que “los dos últimos años han sido duros” en la emisión de deuda sostenible. “Hemos tenido crisis energética y la agenda de Donald Trump no ha ayudado”, ha explicado. Este tipo de bonos se ha ido consolidando al mostrar “más rentabilidad y menos volatilidad”, ha añadido.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión