0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl Tesoro dio ayer un acelerón en sus programas de emisión de deuda al colocar casi 6.500 millones de euros en un momento convulso para el mercado. La prueba de fuego se salda con los mayores intereses en cerca de dos años, pero también con España entre las economías capaces de sacar partido de las dudas en torno a otros bonos soberanos. El aumento de los intereses de la deuda estadounidense, la devaluación del yen, la escalada de precios del petróleo y las próximas subidas de tipos, incluida la que se espera mañana por el BCE, forman una auténtica tormenta veraniega en la que no se admiten tropiezos.El gran movimiento de ayer consistió en la emisión de un bono verde sindicado de 4.000 millones a 20 años, el tercero de este tipo hasta ahora. Fuentes del Tesoro destacaban ayer la elevada demanda, de 68.504 millones, que permitió reducir en tres puntos básicos el precio inicial de salida y atraer compradores de buena calidad. Eso sí, el interés queda en el 4,26%. “Reitera la confianza de los mercados en la economía española”, aseguran desde Economía. El BBVA y el Santander figuran entre los bancos colocadores.Las letras alcanzan el coste más alto en dos años mientras se lanza un bono de 4.000 millones al 4,2%También ayer se pusieron en el mercado 2.416 millones de euros en letras del Tesoro a tres y nueve meses al interés más elevado desde el 2024. Las primeras marcaron una rentabilidad del 2,46% y las segundas, del 2,78%. Están aún por debajo de los niveles alcanzados tras el inicio de la guerra en Ucrania en el 2022 y el reinicio de las subidas de tipos del BCE. Sin embargo, son el aviso de que regresa el endurecimiento de la política monetaria entre señales cada vez más preocupantes sobre la inflación.Con el empuje de ayer, el Tesoro tiene bastante avanzado su programa de emisión de deuda de este año, que prevé tener casi completado este mes. Quedará a salvo de las posibles turbulencias en el cuarto trimestre y podrá dedicarse a emisiones más a corto plazo y de carácter táctico. El objetivo del año es colocar 55.000 millones.Desde el Tesoro aseguran que las condiciones de España permiten preservar el calendario sin reaccionar al mercado. La prima de riesgo de España se sitúa en 44 puntos, frente a los 81 puntos de Italia, 85 puntos de Francia y 145 puntos de Estados Unidos. Son diferencias que permiten atraer a más compradores de deuda.Algunos inversores reconocían ayer esta tendencia. Mauro Valle, responsable de renta fija en Generali Investments, indicaba en un informe que la firma está comprando bonos de España e Italia frente a los de Francia, a la que considera ahora “vulnerable”.Sin embargo, las condiciones del mercado siguen deteriorándose. Ayer el barril de petróleo volvió a rozar los 100 dólares y a evidenciar que el estrecho de Ormuz sigue siendo una zona de enorme tensión también para las economías mundiales.A eso se suman los desequilibrios en las cuentas públicas, con casos como el de Estados Unidos, cuya deuda roza ya el 125% del PIB. “Los elevados déficits obligan a los gobiernos a emitir cantidades crecientes de deuda, mientras los inversores exigen una compensación mayor ante las dudas sobre la trayectoria fiscal”, explica Manuel Pinto, de XTB. Las rentabilidades a largo plazo ya no responden solo a los tipos de interés, sino también a “una prima por inflación” y a la “incertidumbre fiscal”.La vista está puesta ahora en las reuniones de este mes del BCE, de la Reserva Federal, del Banco de Inglaterra y el Banco de Japón. Los analistas esperan de forma casi unánime que los tipos de interés suban un cuarto de punto en la zona euro, hasta el 2,5%. Será la segunda subida en lo que va de año.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión
El Tesoro acelera la colocación de deuda entre tensiones internacionales
El objetivo de emisiones para el año quedará prácticamente cerrado este mes












