El organismo público concluye 2025 con la venta de 2.252,6 millones en deuda a corto plazo
El Tesoro da por finalizado el año. La rebaja de los objetivos de emisión y el apetito de los inversores por la deuda española permiten al organismo prescindir de la subasta de bonos y obligaciones prevista para el próximo jueves. Con la emisión de letras a tres y nueve meses de este martes, la institución que dirige Paula Conthe pone el broche a un ejercicio en el que la buena marcha de la economía y la mejora del rating han servido de respaldo para captar recursos y contener el coste de financiación.
El organismo dependiente del Ministerio de Economía ha colocado 2.252,55 millones en deuda a tres y nueve meses, a tipos ligeramente superiores. En línea con el comportamiento del año, los inversores han vuelto a mostrar su confianza en la economía española: la demanda ha alcanzado los 4.392,8 millones, lo que supone que las peticiones duplican casi por dos (1,95 veces) la oferta.
El grueso de la emisión se ha concentrado en las letras a nueve meses. Para este plazo, el Tesoro ha adjudicado 1.436,37 millones a un tipo marginal del 2,016%, por encima del 1,976% registrado en la subasta anterior y el nivel más alto desde marzo. Pese al repunte de la rentabilidad, los pequeños ahorradores han optado por reservar liquidez de cara a las Navidades. Las peticiones no competitivas, que corresponden mayoritariamente a estos inversores, se han limitado a 84,4 millones.






