La educación como política de Estado, la necesidad de reducir las desigualdades desde la escuela y una crítica a la utilización partidista de los resultados del informe PISA. Estos fueron algunos de los ejes de la conversación entre el exsecretario autonómico de Educación Miquel Soler y el embajador de España ante la OCDE y expresidente de la Generalitat, Ximo Puig, durante la presentación en València de Pensar educación, repensar la sociedad (Neopàtria, 2026), el libro en el que Soler repasa décadas de experiencia en las políticas educativas.

El encuentro se celebró en El Muelle, Espai Gastrocultural de València, y reunió también a la secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, al expresidente de la Generalitat Joan Lerma y al exconseller de Educación Ciprià Ciscar, además de otros cargos socialistas y de la comunidad educativa. Más que una presentación convencional, la conversación derivó rápidamente hacia algunos de los debates que atraviesan actualmente la educación valenciana y española: las ratios, la contratación de docentes, la escolarización de 0 a 3 años, la FP, la repetición de curso y, sobre todo, qué lectura debe hacerse de los últimos resultados de PISA.

Soler, que ha pasado por las aulas como profesor de Matemáticas y de BUP y COU y posteriormente por la administración educativa valenciana y el Ministerio de Educación, reivindicó precisamente esa perspectiva acumulada. Recordó que comenzó su trayectoria profesional en una época en la que las ratios alcanzaban los 41 alumnos por aula y era necesario construir centros educativos para absorber el crecimiento de la escolarización.