La consellera de Educació y FP, Esther Niubó, inicia el nuevo curso con una huelga y con Catalunya fuera del informe PISA. En esta entrevista propone abrir una etapa de “construcción” con los sindicatos e impulsar espacios de diálogo con la comunidad en aspectos del sistema, como la escuela inclusiva o la inmigración, y pedagógicos: “Si un niño no lee en 3º de Primaria, ¿qué tenemos qué hacer?”.Huelga”Queremos debatir y negociar, pero es importante que los sindicatos cambien de tono”Empezamos un curso con huelga. ¿Prevé otro ciclo de protestas como el del curso pasado?El Govern siempre tiene voluntad de diálogo y de trabajar para seguir avanzando. Las mejoras que hemos introducido en este curso pueden ayudar a construir confianza. Quizás no todos los centros las vean, no son cambios rápidos. Pero son pasos importantes. Nos gustaría pasar de un estado de crispación a un debate constructivo, sereno, sobre la educación. La escuela inclusiva, la segregación escolar, la excelencia, y otros retos como la formación del profesorado, la inteligencia artificial. Van a requerir el compromiso de muchas partes, no solo del Govern. Y el acompañamiento de recursos.¿Cómo va a garantizar el Govern el derecho a la protesta, a la educación y a la movilidad?Ojalá no haya afectaciones en la movilidad, o que sean mínimas. Aquí nos jugamos un poco la convivencia del conjunto de la sociedad y, por tanto, este gobierno debe poder garantizar que se compaginen todos los derechos.Rendimiento alumnosEn noviembre presentaremos resultados y veremos brotes verdes”¿Contará Educació con más presupuesto?Ha subido un 25%, pero si queremos más excelencia y equidad hay que aumentarlo. Aunque no todo son recursos. El decreto de la inclusiva cumplirá 10 años: toca hacer balance y consensuar qué queremos en el futuro.Professors de Secundària piden la derogación de ese decreto. ¿Estaría de acuerdo con esto?No, no creemos en la derogación. El sistema debe ser inclusivo y garantizar la igualdad de oportunidades. Pero el peso no debemos ponerlo sólo en que sea inclusivo. Se necesita una conversación pública. Eso también ocurre en otros debates. Podemos pensar si el acompañamiento a un alumno de fuera termina cuando acaba el aula de acogida, o bien plantearse si un alumno que llega a la ESO puede estar cuatro meses aprendiendo la lengua antes de integrarse en el curso. En estos debates no nos jugamos sólo el dominio de la lengua, nos jugamos la integración y la cohesión de la sociedad.¿Cree que los sindicatos cambiarán la lucha por el diálogo?Sería importante cambiar el tono para avanzar, porque realmente tienen delante a un gobierno que ha expresado no sólo la voluntad de avanzar sino que lo ha hecho objetivamente. También es cierto que ha habido una crisis de legitimidad de los espacios de representación. Informe PISA“El error desprestigia al sistema educativo catalán: no puede volver a ocurrir”En la reunión de esta semana, no sólo había sindicatos con representación en la mesa, había otros sindicatos y miembros de la asamblea docente. Negociar, desde el punto de vista tradicional, se hace muy complejo.Resultados educativos“En noviembre presentaremos la evaluación del sistema y veremos brotes verdes”¿Cómo se plantea la revisión de la inclusiva?Cuando se publicó el decreto había un consenso general. Es verdad que no había una dotación presupuestaria, que se ha aportado después, pero es necesario revisarlo. Muy probablemente, en el futuro, todos los centros ordinarios tengan unidades de apoyo intensivo, ayudas en el aula para alumnos con necesidades leves, y centros de educación especial para alumnos con dependencias graves. El sistema debe funcionar dando las máximas oportunidades de progreso para todos. Pero eso requiere un diálogo con la comunidad y con otras áreas de salud, de derechos sociales. Y hay una voz muy importante que se ha tenido poco en cuenta: la de las familias.¿Cuándo empezarán a verse mejoras en el rendimiento de los alumnos?En noviembre presentaremos los resultados de las evaluaciones del sistema. Creo que empezaremos a ver algunos brotes. Los programas de lengua y matemáticas intensivos que llevan dos años deberían empezar a dar resultados. Es pronto, pero esperamos algún cambio.Conversación pública“¿Qué pasa con el escolar que no lee bien cuando acaba 3º? Debatamos sin apriorismos”¿Se abrirá alguna línea de actuación más?Con el programa de detección precoz de dificultades de aprendizaje nos salen cifras que debemos valorar. Sin la comprensión lectora difícilmente adquiriremos otras competencias. Este año hemos reforzado los centros, recuperamos bibliotecas, aumentamos docentes en 3º y 4º de Primaria, claves. Debemos abrir a la sociedad debates sobre ¿qué ocurre cuando un niño o una niña, a finales de 3º, no lee bien? No podemos condenarlo al fracaso si no actuamos. Eso es lo que tenemos que hablar, sin apriorismos.En PISA afirma que hubo errores de gestión. ¿No hubo intencionalidad o ánimo de ocultar?Yo no puedo afirmar, con la información de la que disponemos, que hubiera ningún tipo de voluntad de ocultación y por supuesto, desde un punto de vista político, rotundamente no. Hemos puesto medidas para que esto no vuelva a suceder.¿Le preocupa que se excluyera a muchos más alumnos de lo habitual?Esperemos al expediente final pueda tratar esta cuestión. Pero el problema fue de falta de información precisa y acompañamiento. Una tasa de exención tan desproporcionada no debería tener cabida en un sistema educativo como el nuestro porque todo esto ha afectado el prestigio del sistema educativo de Catalunya. Asumo la responsabilidad como consejera.¿En algún momento pensó en dimitir?Estas decisiones quedan para uno mismo. Primero hay que dar la cara, explicaciones y luego tomar decisiones para evitar que se vuelvan a producir. No se abandona el barco cuando hay problemas.¿Se ha sentido traicionada por gente de su departamento?Traición, no. Quizás otras cosas que tampoco son positivas. Hay un punto de decepción, no con las personas en sí, sino con el sistema. El año pasado ya tuvimos un incidente importante en relación con las adjudicaciones, que este curso, afortunadamente, hemos revertido y mejorado. La educación de Catalunya, en el siglo XXI, no debe funcionar así.¿Qué espera de este curso?Me gustaría reducir la tasa de abandono y mejorar el éxito educativo. También lograr buenas condiciones para los docentes en el aula, no solo en recursos, sino en bienestar y que recuperen el orgullo por su trabajo. Y espero que mejore el clima laboral.Periodista. Redactora jefa en Sociedad. Antes, en Política, Cultura y Vivir. Premio Comunicació i Benestar Social del Ayuntamiento de Barcelona (1998). Colaboradora en RAC1. Premio Pedro Vega de Periodismo (2025)Periodista. Ha trabajado en las secciones de Política, Economía, Opinión y Cultura de La Vanguardia. Desde hace unos años cubre informaciones de Educación y Universidades en Sociedad
Esther Niubó: “La mejora del sistema educativo catalán pasa por revisar la escuela inclusiva”
La consellera de Educació y FP propone abrir un debate amplio a diez años de la aprobación del decreto de escuela inclusiva













