Francesc Pedró ha sido analista de políticas educativas en la OCDE durante 10 años y asegura que no había visto nunca un error como el que ha protagonizado Cataluña con la muestra de las pruebas PISA -excluyó el 23% de los alumnos, cuando el máximo era el 5%- ni tampoco esperaba la caída de resultados que ha afectado al global de España. El catedrático de la Pompeu Fabra, en una entrevista telefónica, apunta a causas multifactoriales para explicar este batacazo, pero mira al futuro apostando por focalizarse en la mejora de la lectoescriptura, como base para poder remontar el rendimiento. P. ¿Le han sorprendido los resultados de PISA?R. Se esperaba que la tendencia a la baja se mantuviera, pero no que fuera tan grande. Sí, me ha sorprendido la magnitud de la caída. P. ¿Cuáles cree que son las causas?R. Hay una serie de correlaciones que hace intuir que el descenso continuo desde 2015 se deba a un aumento de la digitalización, de las redes sociales, las pantallas y, más recientemente, de la Inteligencia Artificial. También influye la covid y, de hecho, se espera que sus efectos se noten todavía en el próximo informe de PISA. Pero, por otra parte, hay una nebulosa de factores: el primero es una tendencia generalizada a minimizar los esfuerzos por aprender, cada vez los alumnos piensan y admiten que dedican poco esfuerzo. En segundo lugar, una implicación menor de las familias en el acompañamiento escolar en casa. Y tercero, el crecimiento del absentismo escolar. Todo ello explica por qué los países asiáticos se mantienen en la parte alta de la clasificación: porque tienen un sistema de valores basado en una escuela tradicional, con disciplina y una cultura del esfuerzo que se ha ido perdiendo en Occidente y en Europa. P. ¿Quiere decir que habría que recuperar esa escuela tradicional?R. Si la entendemos en la escuela que se centra en los contenidos, no iría bien, porque PISA se centra en competencias, que es algo superior. Nosotros estamos pidiendo a la escuela más, que se aprendan el contenido y las competencias. Lo que sí sería necesario es recuperar un sistema de valores basado en la cultura del esfuerzo y la pasión por la lectura. P. ¿Considera que el nivel de contenidos actual es suficiente?R. El principal problema es que la lectura comprensiva ha ido en declive, así que la comprensión de contenidos también. Por eso es necesario retornar al principio fundamental: la lectoescritura. P. Cataluña, con la muestra alterada, eliminando los alumnos rezagados, solo mejora cinco puntos en matemáticas en PISA. ¿Cree que, con la muestra correcta, los resultados habrían sido terribles?R. Todo es suposición. Con la muestra invalidada no se puede hablar de resultados, ni en positivo ni en negativo. P. ¿Y la Generalitat se debería preocupar?R. Tendría que preocuparse porque esto no vuelva a suceder. P ¿Había visto un caso semejante de error en la muestra?R. No, nunca. Recuerdo casos en que se publicaron los resultados con un alto nivel de exclusión, como Suecia, porque tenía muchos refugiados sirianos, pero algo como lod e Cataluña, nunca. P. ¿Qué debería hacer la Generalitat ahora?R. Debería centrarse en recuperar las competencias en lectoescritura y poner los medios para ello. Hace poco recibieron el informe con recomendaciones de la OCDE, pues que las empiecen a aplicar. P. ¿Cómo mejoraría la lectoescritura?R. No hace falta discutir sobre si las lecturas deben ser obligatorias o no, sino dedicar tiempo a la lectura reposada. ¿Cuánto tiempo se dedica a la lectura en primaria? El problema empieza en infantil y en primaria, tanto por esa cantidad de tiempo, como la capacidad de los maestros por transmitir la pasión por la lectura. Y cada vez ello es más difícil, porque las pantallas captan mucho la atención, así que lo que debemos es proteger a esa primera infancia de las pantallas. P. ¿Cómo ve la propuesta de abrir un gran debate sobre el sistema?R. No deja de ser un desiderátum, pero ahora con el conflicto y la polarización política no sé si será posible. La idea es buena, pero es difícil dar estabilidad al sistema durante 15 años. P. Las novedades del nuevo curso están centradas en mejoras laborales. ¿Echa en falta medidas pedagógicas, vistos los resultados?R. Sí. Yo esperaba que más allá de la restricción de la IA habría medidas con más contenido pedagógico porque las señales de alarma las tenemos desde hace tiempo. Además, negociar mejoras salariales, que son lineales para todos, sin pensar en qué puede ganar el sistema es una posición de negociación muy débil, es una rendición. Se debería haber aprovechado para exigir compromisos a los docentes y negociar una carrera docente donde la evaluación del profesorado fuera el centro. Comparados con otros países, aquí no hay carrera docente y si quieres mejorar el salario tienes que hacerte profesor de secundaria, cuando lo que hay que hacer es prestigiar la profesión y crear una serie de incentivos para captar al talento. En la OCDE hay una frase que lo resume: “Dar más, exigir más”.
Francesc Pedró, exanalista de la OCDE: “Se tenía que haber aprovechado la subida salarial para exigir compromisos a los docentes”
El experto en política educativa admite que no esperaba “la magnitud” de la caída de los resultados PISA y propone “recuperar la cultura del esfuerzo y la pasión por la lectura”












