Los datos del Informe PISA deben ser analizados con tiempo y atenci�n: expertos en educaci�n, sociolog�a, desigualdad, tecnolog�a educativa y pedagog�a piden huir del sesgo pol�tico y abrazar la complejidad de la educaci�n y explican en SMC Espa�a las implicaciones del Informe publicado ayer, cuyos datos que no se puede emplear, se�alan, para sacar conclusiones causa-efecto dado que la educaci�n es un �rea de investigaci�n multifactorial y sumamente compleja.La educaci�n siempre est� en la diana de los programas electorales y siempre protagoniza iniciativas legislativas de distinto calado pol�tico porque es una de las herramientas m�s poderosas para construir poder, influir en la sociedad, moldear la percepci�n de la realidad y justificar proyectos pol�ticos a largo plazo basados en el bienestar social que atraigan el voto de las familias. En nuestro pa�s, desde la llegada de la democracia se han aprobado ocho leyes educativas y el informe PISA es la principal evaluaci�n externa que se hace de la Educaci�n y por tanto se vincula indirectamente con las �ltimas leyes educativas, de ah� su importancia para extraer conclusiones y revisar pol�ticas al respecto."Los �ltimos resultados de PISA han suscitado ya numerosas reacciones aduciendo su descenso al h�bito lector, la falta de disciplina, la LOMLOE o, por supuesto, las pantallas y la IA. Simplificar de esta forma puede servir para un titular r�pido, pero no si queremos plantear un debate serio y sereno. Reducirlo todo a una cifra impide lo esencial: abrazar la complejidad de una cuesti�n tan multifactorial como es la educaci�n", se�ala Tatiana ��iguez Berrozpe, profesora titular de Sociolog�a y vicedecana de Tecnolog�as de la Informaci�n y la Comunicaci�n en la facultad de Educaci�n de la Universidad de Zaragoza."Antes de discutir los resultados conviene preguntarse qui�n hace esta prueba y para qu�. PISA la dise�a la OCDE*, que es una organizaci�n econ�mica, no educativa. Su objetivo, bajo el prisma neoliberal, es el crecimiento y la competitividad, y su mirada sobre la escuela est� en esta l�nea, ya que mide al alumnado como futuros trabajadores y a los pa�ses como econom�as que compiten entre s�, derivando esa competencia a los consabidos r�nkings. Preparar para el mercado laboral es una de las funciones de la escuela, seg�n la tradici�n de la sociolog�a de la educaci�n, pero no es ni mucho menos la �nica, aunque llevemos a�os trat�ndola como tal", se�ala.Tambi�n hay que ser cautos con lo que mide la prueba y c�mo, apunta esta experta. "PISA muestra que los adolescentes leen peor, y es cierto en lo que eval�a. Sin embargo, el Bar�metro de H�bitos de Lectura de 2025 dice que la franja de 14 a 24 a�os es la m�s lectora de Espa�a: un 76,9% lee libros en su tiempo libre, el porcentaje m�s alto de todas las edades y seis puntos m�s que en 2017. Es decir, leen, y bastante. Lo que ha cambiado no es el h�bito, sino la capacidad de sostener la atenci�n en textos largos y complejos tal y como se mide en la prueba, que es solo una parte de lo que significa leer. Conviene tenerlo en cuenta porque el discurso de que los j�venes no leen alimenta el p�nico moral".��iguez Berrozpe apunta que estos resultados van a servir a ciertos sectores para "pedir volver a una escuela de contenidos. Pero est�n usando como prueba un examen que no los mide: PISA eval�a si el alumnado aplica lo que sabe a una situaci�n real, no si lo ha memorizado. De hecho, el enfoque por competencias que hoy se critica sali� en buena parte de la propia OCDE, que se�ala que los sistemas que mejor resisten no son los que priorizan disciplina o contenidos, sino los que trabajan menos materia, pero con m�s hondura. Tampoco faltan las voces que achacan los resultados a la legislaci�n educativa espa�ola, pero los datos ya comenzaron a 'empeorar' antes de su implementaci�n y el descenso es generalizado en la OCDE".A�ade que "hay variables en las que Espa�a est� en los primeros puestos mientras pa�ses de alto rendimiento quedan muy por debajo: el sentimiento de pertenencia al centro, la convivencia, los niveles muy bajos de bullying, la perseverancia o la curiosidad. Esto es lo que el r�nking no recoge, y es buena parte de lo que una escuela hace cada d�a. Sin duda, tambi�n deber�a ser un objetivo prioritario de la educaci�n"."Otras reacciones culpan un�nimemente a los m�viles o a la IA. Pero quienes m�s han bajado en Espa�a son el alumnado de familias con m�s recursos: pierden 33 puntos en lectura, frente a 15 los m�s desfavorecidos. La propia OCDE admite que las diferencias sociales se han estrechado porque bajan los de arriba, no porque suban los de abajo. Eso no lo explican ni los m�viles ni la IA. Tampoco explica este paradigma antitecnol�gico que Estonia, uno de los sistemas m�s digitalizados del mundo, sea el pa�s de la OCDE con mejores resultados en Ciencias despu�s de Jap�n; o que Jap�n y Corea, con adolescentes hiperconectados, encabecen casi todas las tablas. Lo decisivo no es cu�nto se usa la tecnolog�a, sino para qu� y con qu� acompa�amiento".DREAMSTIMEEXPANSIONMar�a del Mar S�nchez Vera, profesora titular del departamento de Did�ctica y Organizaci�n Escolar y miembro del Grupo de Investigaci�n de Tecnolog�a Educativa de la Universidad de Murcia, se centra en estos aspectos de la tecnolog�a educativa, su �mbito de investigaci�n y trabajo. "Cuando se habla de PISA es fundamental comenzar con una aclaraci�n metodol�gica que, a menudo, no se plantea en los an�lisis que se realizan. PISA es una evaluaci�n que realiza un agente externo, la OCDE, a trav�s de cuestionarios y pruebas de evaluaci�n. Concretamente, gran parte de las cuestiones relacionadas con la tecnolog�a (uso de los recursos y de la IA) son datos de percepci�n, no observaci�n directa de pr�cticas pedag�gicas reales en las aulas. Estas limitaciones son inherentes a cualquier investigaci�n basada en encuestas autoinformadas y no son cr�ticas a esta parte de PISA per se, sino caracter�sticas metodol�gicas que definen sus fortalezas y debilidades"."PISA es excelente para proporcionar datos descriptivos que permitan hacer comparaciones internacionales, para identificar patrones y tendencias a lo largo del tiempo, y para servir como punto de partida que sugiera preguntas de investigaci�n m�s profundas", contin�a. Sin embargo, "PISA es insuficiente para establecer relaciones causales claras entre el uso de tecnolog�a y los resultados acad�micos, para explicar los mecanismos subyacentes de por qu� algo funciona o no, o para llegar a conclusiones definitivas sobre la efectividad de pol�ticas educativas espec�ficas".En relaci�n con el impacto de la tecnolog�a en la educaci�n, se recogen varios datos. Por un lado, la capacidad del centro digital para mejorar la ense�anza y el aprendizaje es evaluada por los directores de los centros, que han dado su opini�n. "Se les pregunta por la disponibilidad de tecnolog�a en el centro y su opini�n sobre las competencias pedag�gicas del profesorado, entre otras cosas. Los directores de los centros espa�oles muestran una percepci�n menos favorable sobre la capacidad de sus escuelas para mejorar la ense�anza y el aprendizaje mediante recursos digitales. Los directores de los centros p�blicos lo perciben peor que el de los centros privados en Espa�a".Por otro lado, a los estudiantes se les pregunta por horas de uso diferenciando entre actividades de aprendizaje y actividades de ocio. De nuevo, los datos son interesantes, pero el concepto 'actividad de aprendizaje' autoevaluado por un estudiante no diferencia aspectos fundamentales como el uso metodol�gico de la herramienta". Por ejemplo, "estar leyendo un libro de texto digital no es lo mismo que estar programando un robot o desarrollando un proyecto telecolaborativo y, sin embargo, todas esas tareas pueden ser planteadas como actividades de aprendizaje"."Sabemos por la investigaci�n en este �mbito que conocer la cantidad de horas no es suficiente para afirmar que es el uso de la tecnolog�a lo que condiciona el rendimiento, ya que no tiene en cuenta el tipo de tarea que se realiza o el planteamiento did�ctico del docente. Desconocemos informaci�n clave sobre el contexto metodol�gico: no conocemos el tipo de clase que reciben los estudiantes, las tareas espec�ficas que se les exigen, la competencia digital del propio alumnado ni el recurso tecnol�gico concreto que se est� utilizando".En cuanto a la IA, el informe trata de definir un poco el tipo de tarea, pero aun as� "el planteamiento es muy generalista y no puede afirmarse que la IA contribuya a un peor rendimiento. Las preguntas que formula el informe sobre la inteligencia artificial pasan por alto que el factor determinante es la intencionalidad pedag�gica y el dise�o de la tarea por parte del docente. No es lo mismo utilizar la IA dentro del aula como una herramienta guiada (por ejemplo, para contrastar alucinaciones de un modelo, analizar sesgos o dise�ar un proyecto bajo supervisi�n) que delegar en ella la resoluci�n aut�noma de los deberes en casa, donde a menudo se usa como un mero atajo".Por todos estos motivos, "los datos de PISA resultan sumamente interesantes, pero deben ser analizados con cautela. Aunque el informe ofrece resultados que sugieren ciertas correlaciones, el tipo de pregunta y el enfoque metodol�gico no permite establecer una causa-efecto clara, y menos en un contexto como la educaci�n, donde no se ha incorporado el aspecto did�ctico, que es una de las claves de la investigaci�n educativa".Jos� Saturnino Mart�nez, soci�logo especializado en educaci�n y desigualdad social y profesor de Sociolog�a en la Universidad de La Laguna, destaca que el hecho de que el descenso de competencias de PISA sea mayor en las familias de m�s alto nivel socioecon�mico y cultural en muchos pa�ses plantea la necesidad de buscar qu� es lo que ha cambiado en este grupo. "Se insiste mucho en que estos hogares pueden contar con m�s dispositivos tecnol�gicos, pero creo que tambi�n habr�a que explorar las condiciones de vida de este grupo"."Los datos se�alan tambi�n que los adolescentes est�n recibiendo menos apoyo en casa, y eso es coherente con algo que ya vimos en la oleada de 2022: las condiciones de trabajo de las madres universitarias est�n empeorando. Es decir, un efecto indirecto de la crisis de 2009 es haber dificultado la conciliaci�n y, por tanto, el apoyo familiar. La crisis no afect� en las primeras oleadas de PISA, pues eran adolescentes ya criados, pero los de ahora ya han crecido en la 'nueva normalidad': familias de clase media alta con menos disponibilidad de tiempo".Recalca tambi�n que "hasta 2015, en PISA se ve�a una Espa�a del norte y otra del sur, que representaban una tendencia secular de diferencias educativas que llegaban por lo menos al siglo XIX. Desde entonces, surge un nuevo grupo: las comunidades biling�es. Habr�a que estudiar con m�s detalle por qu� antes de 2015 varias de estas comunidades lo hac�an por encima de la media (Pa�s Vasco, Navarra y Catalu�a) o cerca de la media (Comunidad Valenciana) y han empeorado. La explicaci�n f�cil —la lengua— no explica los resultados previos a 2015, y la llegada de la inmigraci�n ya ha sido estudiada y solo es una parte de la disminuci�n, pero no toda. Al ser un tema pol�mico pol�ticamente, exige un estudio sosegado y fundado en el an�lisis de la realidad concreta de cada comunidad, no solo mirando los datos de PISA de forma superficial".DREAMSTIMEEXPANSIONEnric Prats Gil, profesor de Pedagog�a de la Universidad de Barcelona, coincide en que "las causas de los resultados son m�ltiples y de muy diversa �ndole. Adem�s, hay que tener en cuenta que, en Espa�a, como en los pa�ses del entorno, las decisiones sobre pol�tica educativa est�n repartidas entre gobierno central (25%), comunidades aut�nomas (60%) y escuelas (15%). Los poderes locales no tienen poder de decisi�n, aunque aportan recursos y programas espec�ficos."La bajada en lectura se suele atribuir a pantallas y ahora, a la inteligencia artificial (IA). Puede ser cierto. Pero lo m�s inquietante es el nivel de lectura de la poblaci�n adulta, que no sirve de ejemplo y modelo a ni�os y j�venes. Hay que recordar que la lectura es una competencia de desarrollo prolongado, que empieza muy pronto, por lo que las causas no pueden centrarse en lo que se haya hecho en los �ltimos tres-cuatro a�os, sino que hay que ver c�mo se fomenta y se trabaja en la educaci�n infantil y, por supuesto, en la educaci�n primaria"."En cuanto a matem�ticas y ciencias, siendo materias instrumentales de cara al mundo laboral, siempre seg�n la OCDE, hay que fijarse en cu�ntos y qu� tipolog�a de alumnos escoger�n en bachillerato y universidad esas ramas. En lo que respectar�a a la formaci�n b�sica para todos, resulta inquietante que no existan pol�ticas decididas en este terreno que, como en la lectura, no se aprende y consolida en los �ltimos tres-cuatro a�os, sino que el pensamiento cient�fico y matem�tico ya se puede trabajar muy pronto".La escuela inclusiva no es un obst�culo, sino un reto, que se corresponde con sociedades democr�ticas e integradoras. Proponer lo contrario ser�a ir contra un modelo democr�tico y participativo de sociedad y de escuela. "Por su parte, la LOMLOE no tiene nada que ver con los resultados, puesto que su aplicaci�n no va m�s all� de pocos a�os, adem�s de que, insisto, las pol�ticas educativas son mucho m�s amplias que las que pueda definir una ley. Su despliegue corresponde a los gobiernos auton�micos y, en �ltima instancia, a las escuelas. Y en este sentido, habr�a que hablar pronto de dos cuestiones: la falta de recursos y la ca�da de confianza en la profesi�n docente por parte de sociedad y administraciones. Aqu� hay que implicar, en primer lugar, a la clase pol�tica para que sepa sumar, desde gobierno, socios y oposici�n, su compromiso".El problema es de fondo, pero s� que se les debe exigir [a los responsables pol�ticos en educaci�n del gobierno nacional y de las comunidades aut�nomas] que lideren procesos de puesta en pr�ctica de programas pol�ticos coherentes, s�lidos y sostenibles a medio y largo plazo. PISA no mide la calidad del sistema educativo, tan solo mide esas tres competencias. La OCDE, como organismo econ�mico, deja de lado otras muchas competencias que se trabajan en las escuelas: adem�s de la educaci�n f�sica, las humanidades o las artes, valores, convivencia y saber estar en el mundo".*OECD (2026), PISA 2025 Results (Volume I): Future-Ready Students, PISA, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/73451bc5-en
An�lisis del Informe PISA 2025: expertos advierten de sus limitaciones para explicar el rendimiento educativo
La educaci�n siempre est� en la diana de los programas electorales y siempre protagoniza iniciativas legislativas de distinto calado pol�tico porque es una de las herramientas...











