La burocracia y las cargas administrativas lideran la lista como la principal traba para el crecimiento y el desarrollo empresarial, seguida por la falta de mano de obra cualificada.Son muchos los elementos que frenan el crecimiento de las empresas en Espa�a, pero el resultado de estos obst�culos es la persistencia de una menor productividad en comparaci�n con los pa�ses competidores de la Uni�n Europea. Las exigencias en materia de regulaci�n laboral al superar la cota de 50 empleados, las cargas burocr�ticas, los elevados costes -tanto laborales como de producci�n- son frenos en las ganancias de productividad que sit�an a Espa�a a la cola de los principales pa�ses del entorno comunitario. Seg�n un estudio elaborado por la patronal de las pymes catalanas, Pimec, las empresas espa�olas registran una productividad medida como valor a�adido bruto (VAB) medio por ocupado de 52.908 euros. Una cifra que se sit�a por detr�s de la media de la Uni�n Europea y de sus principales socios comunitarios. Aunque la productividad tiende a incrementarse a medida que aumenta el tama�o de las plantillas, la brecha estructural frente a los competidores europeos se mantiene en pr�cticamente todos los niveles indistintamente del tama�o de la compa��a. Sin embargo, en los negocios m�s peque�os -las microempresas de 0 a 9 trabajadores-, esta desventaja competitiva se agrava con el consecuente perjuicio para la econom�a, ya que estas componen el 94% del tejido productivo.En este segmento de microempresas, los trabajadores generan un valor a�adido bruto de 34.781 euros, situ�ndose un 17,4% por debajo del promedio comunitario (42.116 euros). La distancia es m�s significativa al contrastar estos datos con las dos mayores potencias de la eurozona: frente a Francia, donde el rendimiento por empleado en este tramo alcanza los 53.697 euros, la productividad espa�ola es un 35,2% inferior; y en comparaci�n con Alemania, cuyos peque�os negocios generan 57.916 euros por ocupado, la desventaja roza el 40%. Incluso frente a un modelo m�s af�n como el italiano, las microempresas de nuestro pa�s producen un 10,4% menos que sus hom�logas transalpinas (38.832 euros).Esta acusada debilidad en el estrato de 0 a 9 empleados condiciona el rendimiento del resto de la escala productiva. Si bien la productividad espa�ola escala progresivamente hasta los 42.906 euros en las peque�as empresas, los 62.741 euros en las medianas y los 69.266 euros en las corporaciones de m�s de 250 trabajadores, la brecha internacional persiste. Espa�a solo logra recortar distancias de manera notable en el tramo de las medianas empresas (donde se queda a un 7,3% de la media de la UE), pero vuelve a descolgarse en las grandes corporaciones, situ�ndose m�s de un 20% por detr�s de sus pares europeos, franceses y alemanes, y hasta un 27,5% por debajo de las grandes firmas italianas. Para la media de todas las empresas, las espa�olas se sit�an un 18% por detr�s de la productividad media de la UE, un 27,6% menos que Francia y un 29% inferior a Alemania.Obst�culos para la productividadEn este punto, son varios los elementos que determinan esta brecha de productividad empresarial especialmente acentuada entre las de menor tama�o. En una encuesta realizada por Pimec sobre las limitaciones al desarrollo empresarial, estas destacan en primer lugar, casi la mitad de las organizaciones consultadas (un 45,3%), el no haber percibido ning�n tipo de subvenci�n o programa p�blico destinado al crecimiento o la innovaci�n. En cuanto a los obst�culos directos para escalar su actividad, la burocracia y las cargas administrativas lideran la lista como la principal traba (19,2%), seguida muy de cerca por la escasez de mano de obra cualificada (18,8%) y la presi�n fiscal (14,4%). Factores financieros como la falta de m�rgenes para asumir inversiones (10,8%) o las dificultades de financiaci�n (8,0%) tambi�n tienen un peso significativo, mientras que elementos estrat�gicos como el miedo a perder el control o la limitada escala del mercado interior se sit�an en un segundo plano.Sobre la carga burocr�tica y administrativa, cabe destacar la denominada como maldici�n del empleado 50. Es a partir de este nivel de plantilla cuando se incrementan las cargas: el cambio m�s significativo es la obligaci�n de constituir un comit� de empresa de al menos cinco miembros y obliga a la compa��a a asumir un m�nimo de 75 horas mensuales retribuidas para labores sindicales. Paralelamente, en materia de prevenci�n de riesgos, se vuelve obligatoria la constituci�n de un comit� de seguridad y salud, y tambi�n se debe negociar y registrar obligatoriamente un plan de igualdad acompa�ado de una exhaustiva auditor�a retributiva para controlar la brecha salarial, adem�s de implementar protocolos y medidas espec�ficas para la igualdad del colectivo LGTBI.Entre las propuestas que hace Pimec para tratar de favorecer el tama�o empresarial destacan la simplificaci�n administrativa y la digitalizaci�n de tr�mites mediante ventanillas �nicas efectivas, plazos m�ximos de resoluci�n y la reducci�n de aranceles notariales y registrales. Se plantea una reforma fiscal con incentivos espec�ficos a la reinversi�n de beneficios en �reas clave como innovaci�n, digitalizaci�n y formaci�n, complementada con mejoras en el acceso al cr�dito mediante avales p�blicos y ayudas para mitigar los costes energ�ticos.