La brecha de productividad entre España y Estados Unidos encadena tres décadas sin converger y el crecimiento de los últimos años está permitiendo que nuestro país no pierda posiciones... pero no es suficiente para cerrar las diferencias con las economías más eficientes.
Esa es una de las conclusiones de una jornada organizada este miércoles por Fedea y el Consejo General de Economistas (CGE) sobre productividad de la economía española, un asunto en el que España cuenta con una desventaja crónica del 25% desde los años noventa.
El responsable de Análisis Económico de BBVA Research, Rafael Doménech, ha señalado que la economía española recortó distancias con Europa “hasta mediados de los años noventa, pero posteriormente su posición relativa se estancó”. Si bien entre 2013 y 2019, coincidiendo con la salida de la crisis, hubo una ligera mejora, “el acercamiento volvió a frenarse después de la pandemia”. En los datos presentados por el economista, tomando Estados Unidos como base 100 y midiendo la productividad como PIB por hora trabajada, España se sitúa en torno al 75%, mientras que el grupo europeo formado por Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos y Suecia se aproxima al 97%. Esta diferencia, cercana a los 22 puntos, apenas se ha reducido durante las últimas tres décadas.







