Mediapro quiere pasar página después de una etapa de reestructuración que implicó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectó a 189 trabajadores. La compañía catalana busca estabilizarse y mejorar su resultado ya este mismo ejercicio para entrar, a partir de 2027, en una nueva fase en la que dejará atrás su actual denominación y pasará a llamarse Imagina, según han anunciado este miércoles a la plantilla los máximos responsables de la compañía. La empresa tratará, además, de dar un impulso a su resultado operativo y liberar recursos para ejecutar inversiones por 100 millones de euros hasta 2029.La nueva dirección de Mediapro da por finalizado el plan de reestructuración de la compañía, que se ha saldado con despidos y la revisión de todas las unidades de negocio de la compañía. La empresa el año pasado cerró con un ebitda de 60 millones de euros y unas pérdidas de 286 millones, en parte por las provisiones que se realizaron. Pero tras los ajustes ejecutados, el grupo se plantea cambiar el rumbo. “La situación financiera es complicada, pero es el momento de volver a crecer”, ha afirmado el presidente ejecutivo de la compañía, Sergio Oslé, quien ha anunciado las novedades a la plantilla junto al consejero delegado, Carlos Núñez.La empresa controlada por Southwind, propiedad del grupo inversor chino Orient Hontai Capital, se ha fijado como objetivo que el ebitda crezca ya este año entre un 50% y un 60% y generar un flujo de caja positivo. De hecho, el grupo –que arrastra una deuda de 525 millones de euros— espera mantener una facturación de alrededor de 1.000 millones este año y generar los recursos necesarios para poder invertir unos 100 millones en tres años. “La compañía había llegado a su límite financiero en 2025. Ahora queremos que este año se estabilice protegiendo el ebitda, blindando las relaciones con clientes clave y eliminando costes superfluos. Y empezar a crecer este mismo año”, ha sostenido Núñez. Para ello, pondrá el foco en cuatro grandes áreas: los servicios de producción audiovisual, que ahora suponen casi la mitad del negocio; la creación de contenidos, la gestión de derechos deportivos –todavía conserva los derechos de comercialización de LaLiga en el extranjero— y el área de eventos y experiencias. “El viento viene de cola y necesitamos invertir en cada uno de estos negocios”, ha insistido Oslé. La empresa, de hecho, planea que cada una de esas áreas amplíe tanto el número de proyectos como de proyectos. Y para ello, estudia adquisiciones y alianzas con otras sociedades.La empresa quiere arrancar esa nueva etapa bajo una nueva marca. El grupo dejará atrás la histórica denominación de Mediapro para adoptar Imagina a partir del 1 de enero de 2027. La compañía ya ha usado este nombre en el pasado, por ejemplo, para bautizar el edificio del barrio del 22@ que ocupa o el espacio donde se el próximo 21 de septiembre presentará la exposición Codi Gaudí. Sin embargo, la sociedad espera que ese nombre paraguas pierda el protagonismo que tradicionalmente ha tenido Mediapro para dárselo a las marcas comerciales que cobija, como Overon, Cimarrón o El Terrat.La dirección de Mediapro niega que ese cambio tenga que ver con cualquier voluntad de desvincularse de sus fundadores, Jaume Roures, Tatxo Benet y Gerard Romy. Sin embargo, el anuncio se ha producido apenas dos meses después de que Benet –presidente del lobby empresarial Femcat— vendiese su paquete accionarial del 5% a Southwind y dejase su cargo de vicepresidencia, que no llevaba asociado ningún cargo ejecutivo. Benet ya había dejado de liderar el grupo el año pasado después de varios tropiezos, como la fallida incursión en la liga francesa de fútbol para explotar los derechos televisivos o la pérdida del contrato de partidos de primera y segunda división en España.
Mediapro cambia su histórico nombre por Imagina a partir de 2027
La nueva dirección del grupo lanza un plan para volver a crecer e invertir 100 millones en tres años







