La compañía, de 7.000 empleados, pone en marcha un plan de reestructuración del negocio

Tras la salida de Tatxo Benet de la presidencia y los cambios en la cúpula directiva, Mediapro está planteando un plan de reestructuración de su negocio. El primer paso serán recortes en la plantilla, y la compañía ya ha avanzado a los sindicatos, este miércoles, su intención de llevar a cabo...

un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a unos 250 de sus 7.000 empleados, según ha confirmado EL PAÍS.

La compañía está dirigida ahora por el presidente ejecutivo, Sergio Oslé, y el consejero delegado, Carlos Núñez, quienes llegaron a Mediapro tras la salida de Benet después de que este llegara a un acuerdo con el accionista mayoritario, SouthWind Media. En una primera etapa, la nueva dirección ha llevado a cabo desde principios de año una renovación de los cargos directivos, con salidas como las de Julián Fernández, Miguel Cardenal o Joaquim Triadú, y ahora empieza a plantear un ERE. El objetivo es adaptar la empresa a su nueva realidad, después de que el año pasado perdiese su principal contrato, el de la Liga española de fútbol, para el que no fue renovado para la temporada 2028/2029

Mediapro, fundada en Barcelona hace 30 años por Gerard Romy y Jaume Roures (que salieron de la compañía en 2018 y en 2023, respectivamente), a los que se unió al poco tiempo Benet, había basado su negocio en la gestión de los derechos deportivos en televisión, aunque en los últimos tiempos ya había intensificado su diversificación en áreas como la producción audiovisual. Tanto es así que la dependencia de los contratos deportivos pasó de ser un 40% a un 20%.