El Informe PISA empezó a realizarse en el año 2000, y al poco tiempo de su publicación la propia Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ofreció una estimación que hiciera fácilmente comprensibles las diferencias de puntuación obtenidas en los exámenes. Inicialmente calculó que unos 40 puntos de diferencia equivalían a un curso escolar. Pero en la edición de PISA de 2022 dio un giro y, asumiendo las investigaciones de dos economistas, Francesco Avvisati -que ahora trabaja en el equipo que elabora PISA- y Pauline Givord -del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos de Francia-, concluyó que, en promedio, 20 puntos equivalen aproximadamente al aprendizaje de los estudiantes en un año escolar. Avvisati y Givord detallaron en un artículo de 2023 cómo habían construido su método de cálculo, que aprovecha el hecho de que diversos países cambiaron entre unas ediciones y otras las del Informe PISA -que se publica cada tres años- las fechas de los exámenes, pasándolos, por ejemplo, de marzo a octubre, y analizaron 18 de ellos. En la nueva edición de informe, la OCDE vuelve a utilizar el sistema y lo acompañado de una tabla con los resultados obtenidos al aplicarlo a otra decena de “países y economías” -es decir, Estados soberanos y otras unidades territoriales que no lo son y participan por sí mismas en la evaluación-. Los resultados vuelven a reafirmar a los autores de PISA de que, en promedio, “los avances anuales en el aprendizaje equivalen a unos 20 puntos, independientemente de la asignatura”, lectura, matemáticas y ciencias, afirma el informe. Las tablas muestran diferencias importantes: en Camboya, por ejemplo, un año de aprendizaje en matemáticas equivalen a 12,7 puntos y en Serbia solo a 7, mientras en Países Bajos se elevan a 23,6 puntos y en Inglaterra a 26,5. Si de los 10 nuevos países y economías analizados en PISA 2025 se seleccionan los siete desarrollados -Austria, Países Bajos, Irlanda, Reino Unido, Escocia, Irlanda del Norte y Estados Unidos-, la equivalencia media de un curso de aprendizaje es de 21,8 puntos por curso. La horquilla sigue siendo amplia. A un lado, sobre todo por EE UU y sus apenas 13,2 puntos de aprendizaje estimado en ciencias en un año académico. Al otro, con los mencionados 26,5 puntos que aporta un año de aprendizaje de matemáticas en Inglaterra.El mismo Informe PISA, después de ofrecer esa conclusión, introduce advertencia que parece una forma de curarse en salud: “Los lectores deben evitar utilizar una única estimación para convertir cualquier diferencia en términos de años de escolaridad equivalentes. En primer lugar, porque existen diferencias significativas en el ritmo de aprendizaje a una edad determinada entre los distintos países, tal como se desprende de la tabla, lo que refleja diferencias en la organización de la enseñanza, los recursos invertidos en educación y la calidad de la educación misma”. Y también, prosigue el estudio, “porque no hay razón para pensar que el ritmo de aprendizaje se mantenga constante a lo largo del tiempo”. Es decir, que el ritmo de aprendizaje medido en torno a los 15 años “ofrece solo una indicación limitada de las mejoras en las puntuaciones de las pruebas que cabe esperar en un país concreto en un plazo” mayor, como puedan ser “dos o tres años”.
Cómo calcula el Informe PISA que un estudiante le saca a otro un curso escolar (y pide usar el método con precaución)
Una diferencia de 20 puntos en la prueba supone, de forma orientativa, lo que se aprende en un año escolar, según la OCDE, que advierte que hay cierta diferencia por países













