La oleada de PISA de este año ha estado dedicada a la competencia científica.

Los resultados han empeorado con respecto a 2012 y 2015, y son estables con respecto al resto de oleadas.

La competencia lectora iguala por abajo a los resultados de 2006, y los de matemáticas son los peores de la serie.

Ambas competencias pueden estar sujetas a un margen de error estadístico mayor, pues la prueba está mejor calibrada para Ciencias.

Si bien los resultados son malos, pues no avanzamos, los titulares son matizables.