¿Qué ocurre cuando una generación de jóvenes intenta aprender y leer en profundidad mientras recibe el bombardeo continuo de estímulos dirigidos a distraer su atención hacia las redes y plataformas digitales? Quizá la respuesta a esta pregunta haya aflorado en el informe PISA de 2025. Este estudio internacional de competencias educativas de más de 760.000 estudiantes de 15 años en 91 países ha mostrado este año los peores resultados históricos promedio en Ciencias, Lectura y Matemáticas. Los autores apuntan directamente a los “dispositivos” como uno de los patrones que marcan los resultados de los estudiantes.

“Los estudiantes de PISA 2025, nacidos alrededor de 2009, crecieron durante un período de rápido cambio y difusión de dispositivos electrónicos personales, lo que puede haber alterado los hábitos de lectura, favoreciendo una interacción digital más corta y fragmentada por encima de la lectura sostenida”, exponen los autores del informe, promovido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Se trata de una tendencia internacional de la que España no sale indemne, con el peor resultado de su historia y fuertes caídas en Lectura, Ciencias y Matemáticas. El informe destaca que el 29% de los estudiantes españoles afirma que sus compañeros de clase se distraen con dispositivos digitales en la mayoría o en la totalidad de las lecciones. Entre esos alumnos, el rendimiento en ciencias es 16 puntos inferior al de quienes no perciben esa distracción, una vez descontado el perfil socioeconómico.