Explicativo Exclusivo suscriptores Uso inadecuado de la IA, respuestas rápidas y efectos de la pandemia, entre las causas del bajo desempeñoLos dispositivos seguirán permitidos para actividades pedagógicas autorizadas. Foto: iStockEDITOR VIDA08.09.2026 12:40 Actualizado: 08.09.2026 12:40

Las resultados de las pruebas Pisa 2025 - la evaluación internacional coordinada por la OCDE que mide cada tres años qué tan preparados están los estudiantes de alrededor de 15 años para aplicar sus conocimientos a situaciones de la vida real - reveló un rezago en la calidad educativa. Colombia bajó su desempeño en dos de las tres competencias que miden las pruebas (Lectura y Matemáticas), y tuvo una muy leve mejoría en Ciencias.En lectura, el país obtuvo un promedio de 399 puntos. Esto implica una disminución si se compara con la edición anterior (2022), cuando el promedio fue de 409, y se aleja aún más del mejor puntaje histórico obtenido por el país, en 2015, que fue de 425. Cabe recordar que en Pisa no existe un máximo de puntos que un estudiante puede obtener.En esta asignatura, el desempeño nacional fue muy inferior al promedio de la Ocde (461), y al del mejor país de la región, que fue Chile, con 436 puntos. La diferencia con el mejor país en Lectura (Singapur) es abismal: 535.También es preocupante lo que pasó con Matemáticas, que si bien tuvo una ligera caída de dos puntos, se mantiene como la de peor desempeño en el país, al pasar de un puntaje de 383 en el 2022 a 381 en 2025. Históricamente esta ha sido la competencia con los resultados más bajos entre los estudiantes colombianos. Su mejor nivel lo logró en 2018, cuando obtuvo 391. LEA TAMBIÉN Si se compara con el resto del mundo, Colombia está muy por debajo del promedio de la Ocde (463) y del país con mejores resultados del mundo, que fue la región de Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang en China (B-S-J-Z, por sus siglas en inglés). Por su tamaño poblacional, China no tiene medición única sino que se divide por regiones. A nivel Latinoamérica, el mejor resultado lo obtuvo Uruguay, con 405 puntos.En la única competencia que hubo mejoría, y de hecho se trata de la de mejor desempeño, es en Ciencias, donde los colombianos alcanzaron 414 puntos, tres puntos más que en 2022. Este es el segundo mejor nivel histórico, solo por debajo de los 418 del 2015. Con todo esto, el país sigue estando mal frente al resto del mundo. El promedio de los países de la Ocde en Ciencias fue de 482, mientras que el mejor puntaje fue para la región B-S-J-Z (597 puntos). A nivel latinoamericano, nuevamente Uruguay fue el más destacado, con 445.Si se compara con el resto del mundo, Colombia está muy por debajo del promedio de la Ocde (463) y del país con mejores resultados del mundo, que fue la región de Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang en China (B-S-J-Z, por sus siglas en inglés). Por su tamaño poblacional, China no tiene medición única sino que se divide por regiones. A nivel Latinoamérica, el mejor resultado lo obtuvo Uruguay, con 405 puntos.En la única competencia que hubo mejoría, y de hecho se trata de la de mejor desempeño, es en Ciencias, donde los colombianos alcanzaron 414 puntos, tres puntos más que en 2022. Este es el segundo mejor nivel histórico, solo por debajo de los 418 del 2015. Con todo esto, el país sigue estando mal frente al resto del mundo. El promedio de los países de la Ocde en Ciencias fue de 482, mientras que el mejor puntaje fue para la región B-S-J-Z (597 puntos). A nivel latinoamericano, nuevamente Uruguay fue el más destacado, con 445.Las razones de los malos resultadosPara Gloria Bernal, directora del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Pontificia Universidad Javeriana, una de las razones de la caída está en el “rezago en la enseñanza y el aprendizaje de habilidades fundamentales como la lectura y las matemáticas desde los primeros grados”. Según explica, estas dificultades se acumulan a lo largo de la trayectoria escolar y terminan afectando el desempeño de los estudiantes.A esto se suma, dice Bernal, el impacto de la pandemia y la falta de medidas estructurales posteriores para recuperar los aprendizajes perdidos. “En pandemia y en adelante no se tomaron las medidas estructurales necesarias para poner al día a los estudiantes”, señala. Para la experta, regresar a las aulas no fue suficiente para cerrar las brechas que se habían profundizado durante ese periodo.Bernal también llama la atención sobre factores más recientes, como el uso inadecuado de la inteligencia artificial y de las redes sociales. “El uso inadecuado de IA por parte de los estudiantes ralentiza algunos procesos formativos: algunos se quedan con respuestas rápidas en lugar de pensar, analizar y hacer el esfuerzo de entender a fondo”, afirma. A esto agrega que el tiempo destinado a las redes sociales puede restar espacio a los procesos de aprendizaje, factores que, junto con otros problemas estructurales, ayudan a explicar los resultados.Para Ángel Páez, experto en educación, una de las principales razones de la caída está en la formación de los docentes.“El problema empieza en las facultades de educación, que no están logrando desarrollar las competencias básicas de los futuros docentes. Así lo evidencian los resultados de las pruebas Saber Pro, en las que los egresados de estas facultades obtienen algunos de los resultados más bajos. El techo de la calidad de la educación depende de la calidad de sus docentes. El informe McKinsey, desde 2007, ya demostraba que los sistemas educativos exitosos del mundo se preocupaban por formar y seleccionar a los mejores docentes, es decir, a las personas más aptas para ejercer la docencia, y por ofrecerles una formación permanente. Esto permite garantizar que el sistema sea capaz de brindar la mejor formación y desarrollo posible a todos los niños”, explica Páez.Para Pérez, uno de los principales problemas del sistema educativo colombiano es que durante este siglo el Ministerio de Educación Nacional ha concentrado buena parte de sus esfuerzos en resolver asuntos de cobertura, alimentación escolar e infraestructura, mientras que la calidad no ha contado con una política integral de largo plazo. LEA TAMBIÉN “Durante este siglo, el Ministerio de Educación Nacional se ha dedicado a los problemas de cobertura, alimentación y construcciones escolares. No existe una política integral con acciones y recursos para mejorar la calidad de la educación”, señala Pérez.El experto considera que mejorar los resultados educativos requiere una estrategia que trascienda los gobiernos y permita definir objetivos y recursos de largo plazo. Para ello, plantea la necesidad de construir un “pacto social” que involucre a los diferentes niveles de gobierno, así como a Fecode, los padres de familia y el sector privado. “Se requiere concretar una propuesta y la construcción de un pacto social” que permita avanzar de manera conjunta en el mejoramiento de la calidad educativa, sostiene.Edna Bonilla, experta en educación, considera que los resultados de Colombia en las pruebas PISA 2025 deben generar preocupación, no solo por la caída en lectura y matemáticas, sino por las dificultades que persisten en las competencias fundamentales de los estudiantes. “No se trata simplemente de subir o bajar unos puntos. Pisa evalúa a estudiantes de 15 años en competencias que son fundamentales para desenvolverse en el mundo, como leer y comprender, resolver problemas, analizar información y aplicar conocimientos científicos”, señala.Bonilla destaca que, aunque la OCDE reportó que los resultados de Colombia fueron, en promedio, similares a los de 2022, existen señales que no deben ignorarse. El país pasó de 409 a 399 puntos en lectura y de 383 a 381 en matemáticas, mientras que tuvo una leve mejora en ciencias. En las tres áreas, Colombia continúa por debajo del promedio de la OCDE. “Hay un dato que me preocupa especialmente: siete de cada diez estudiantes colombianos no alcanzan el nivel mínimo esperado en matemáticas. En lectura, son más de la mitad y, en ciencias, aproximadamente uno de cada dos”, advierte.Para la experta, los resultados no deben interpretarse como una medida absoluta de la educación colombiana, pero tampoco convertirse en una razón para ignorar las dificultades que revela la prueba. “Más allá de los números, estos resultados nos alertan y cuestionan sobre cuáles son esas herramientas que les estamos dejando a nuestros estudiantes para enfrentar el futuro”, afirma. En ese sentido, plantea la necesidad de revisar el acompañamiento a los docentes, recuperar los aprendizajes perdidos durante la pandemia y enfrentar los retos que representan las redes sociales, la inteligencia artificial y los dispositivos tecnológicos en los procesos de aprendizaje.Bonilla sostiene que mejorar la educación también tiene implicaciones para el desarrollo del país. “Un país que no logra fortalecer los aprendizajes de sus niños, niñas y jóvenes tendrá más dificultades para formar el talento que necesita, aumentar su productividad, innovar, generar empleos de calidad y cerrar brechas”. Por eso, considera necesario actuar sobre la calidad de la educación, innovar en las formas de enseñar y aprender, cuidar la salud mental y acompañar a los estudiantes. “Pisa nos está mostrando una señal que sería irresponsable ignorar. Un futuro mejor, sin duda, comienza en las aulas”.Para dónde vamos y posibles solucionesPara la experta de la Universidad Javeriana, el problema no está únicamente en que Colombia obtenga bajos resultados en Pisa, sino en lo que estos representan para el futuro del país. “Pisa representa uno de los termómetros tempranos de la capacidad del país para formar talento humano. No tener habilidades básicas en lectura y matemáticas implica que muchas personas no tendrán no solo una formación académica sólida, sino también las herramientas necesarias para la vida, y eso les niega la posibilidad de alcanzar las trayectorias que desean”, explica.Según la especialista, las dificultades en estas competencias también tienen consecuencias que trascienden el ámbito educativo. “Como país también perdemos talento, innovación y desarrollo”, advierte.Frente a este panorama, la experta de la Universidad Javeriana plantea varias estrategias para mejorar los aprendizajes. La primera, dice, debe ser “focalizar esfuerzos en poner al día los aprendizajes fundamentales en lectura, en primer lugar, seguido de matemáticas, especialmente en primaria”. A su juicio, fortalecer estas competencias desde los primeros años permitiría evitar que las dificultades se acumulen durante la trayectoria escolar.También considera necesario recuperar y fortalecer los procesos de evaluación. “Hay que recuperar la evaluación, tanto en clase como a través de las pruebas Saber 3, 5 y 9, a nivel de sede, para evidenciar avances o retrocesos y poder focalizar los esfuerzos, de manera que se pueda actuar a tiempo en la trayectoria” educativa, explica.La experta también llama la atención sobre el uso de dispositivos y nuevas tecnologías en los colegios. Propone una mayor regulación y conciencia sobre su utilización, así como enseñar a los estudiantes a hacer un uso responsable de estas herramientas. Para ello, considera fundamental capacitar a los docentes. Finalmente, plantea fortalecer el acompañamiento desde los hogares, teniendo en cuenta que Pisa también evidenció un deterioro en el apoyo que reciben los estudiantes por parte de sus familias.Ángel Pérez, entre tanto, considera que mejorar los resultados también exige compromisos de distintos actores del sistema. En ese sentido, plantea que Fecode debe vincular su lucha sindical con el mejoramiento de la calidad de la educación pública. “Hoy esa es la mejor defensa de la educación pública”, sostiene.El experto también propone “reestructurar a fondo y mejorar las facultades de educación y las normales” donde se forman los futuros docentes, con el objetivo de fortalecer la preparación de quienes llegarán a las aulas.Otra de sus propuestas es desarrollar un gran plan de comprensión lectora en cada institución educativa, que contemple recursos, libros para los estudiantes, bibliotecas y otros apoyos pedagógicos. Para Pérez, la comprensión lectora debe convertirse en “el eje transversal del desarrollo curricular de cada una de las áreas o campos del pensamiento” y en una responsabilidad de todos los docentes, no únicamente de los profesores de primaria y lenguaje.CAMILO PEÑA CASTAÑEDA - EDITOR VIDA DE HOY Y CULTURA Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.