"Isabel [Rodríguez] está a tope con el decreto de vivienda". Son palabras de un destacado diputado socialista que quieren demostrar que el PSOE está involucrado de lleno en las negociaciones para sacar adelante la norma después de que en marzo dejasen todo el protagonismo a Sumar y al ministro Pablo Bustinduy, el miembro del Gobierno que en los últimos meses ha capitalizado las medidas que en ella se recogen, en concreto la prórroga de los alquileres. Sin embargo, las declaraciones del grupo socialista chocan con las de otros socios, que aseguran que tras el parón del verano el Gobierno no se ha puesto en contacto con ellos para continuar limando el decreto. Es el caso de Podemos, que asiste con incredulidad a la versión que ofrece Vivienda. La realidad, según defienden fuentes de los morados, es que las últimas conversaciones con el ministerio fueron antes del verano, cuando estos se negaron a que se incluyese en la norma una reforma de la ley del suelo. "Desde entonces, nadie nos ha llamado", ahondan. A principios de julio, el Gobierno prometió aprobar el nuevo decreto en Consejo de Ministros ese mismo mes para convalidarlo en el Congreso a la vuelta de las vacaciones. Sin embargo, el rechazo de Podemos y de Junts, este último por considerar que no se habían incluido algunas de sus reivindicaciones, obligaron a Moncloa a retrasar sus planes. Entonces, el Ejecutivo aseguró que se daba de margen el verano para seguir negociando y aprobar la norma en septiembre, como ahora reclama el propio ministro Bustinduy: "Y cuanto antes. No caben más dilaciones, hay que hacerlo ya". Sin embargo, la realidad hace pensar que, una vez más, el Gobierno incumplirá con los plazos por mucho que desde el PSOE alienten la idea de que Vivienda está moviendo ficha con un decreto que, al contrario que en marzo, ha hecho suyo el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.En Sumar aseguran que las negociaciones de la norma están enquistadas, algo de lo que culpan al ministerio. De manera pública, el diputado de Compromís adscrito al espacio plurinacional, Alberto Ibáñez, ha acusado a Vivienda de no actuar con "la fluidez que requiere" la situación. "Que acelere porque llega tarde", aseguró este martes. En privado, fuentes del grupo aseguran que se ha llegado a un punto en el que "ya no es tanto cuestión del contenido del decreto como de valentía y voluntad" por parte de la cartera dirigida por Isabel Rodríguez. Estas mismas fuentes aseguran que son conscientes de que en estos momentos la crisis de Ceuta merece toda la atención para solucionarla lo antes posible, pero que eso no es óbice para que termine de abordarse un problema tan acuciante como el de la vivienda. Sea como fuere, son optimistas con que el texto se apruebe en Consejo de Ministros, como tarde, en octubre. Por su parte, desde Vivienda aseguran que el objetivo es que el decreto se convalide en el Congreso "antes de diciembre" y admiten que el principal escollo en estos momentos es Junts, que antes del parón estival había reclamado públicamente que la norma incluyese medidas orientadas a aumentar la oferta de vivienda y desgravaciones fiscales para pequeños propietarios o para inquilinos con renta inferior a 33.007,20 euros. Ello, además de una iniciativa que nada tiene que ver con vivienda pero que antes de las vacaciones continuaba siendo una condición indispensable: la transposición y posterior aplicación de la directiva europea del IVA franquiciado para los autónomos que facturen menos de 85.000 euros anuales. La ley establece que esa debe ser la cantidad máxima que han de cobrar los profesionales para que puedan, si así lo desean, acogerse a dicha medida, pero no cierra la puerta a establecer un límite menor si así lo acuerdan los gobiernos nacionales. Junts quiere que en España el límite figure en los 85.000 euros, pero Hacienda rechaza de plano llegar a esa cantidad por las pérdidas económicas que afrontaría el Estado.El decreto, "una autopista a ninguna parte"Los socios no obvian la coyuntura. La crisis de Ceuta ha terminado por capitalizar la atención mediática y la situación del Gobierno es delicada a la vista de su gestión y de la pérdida de apoyos parlamentarios. Formaciones como Junts, PNV o Podemos ya han pedido públicamente a Pedro Sánchez el adelanto electoral, y por esta complicada aritmética parlamentaria la secretaria general morada, Ione Belarra, asegura que el decreto de vivienda recorre "la misma autopista a ninguna parte que los Presupuestos Generales del Estado". "Siempre dicen que los están negociando y que están hablando, y siempre es mentira", apostilló este martes, antes de cargar contra el último anuncio que ha hecho Sánchez a bombo y platillo: la creación de un portal web con 800 viviendas públicas a precios asequibles. "Es incomprensible que se hayan atrevido a presentar con Pedro Sánchez, no con la ministra [Isabel Rodríguez], una web con 800 viviendas, ninguna en grandes ciudades", continuó. Esta medida tampoco ha convencido a Sumar, que defiende que "lo más útil" para la sociedad en estos momentos es "la prórroga de los alquileres y que la gente pueda quedarse en su casa". "A partir de ahí, puede haber otras cosas que no resten o sumen demasiado, o que a la gente en su día a día no le aporten. Por tanto, estas son cuestiones que nos interesan relativamente poco", afirmó Verónica Martínez al ser preguntada por la última iniciativa de Vivienda.