"La negociación progresa adecuadamente". Son las palabras que usó este martes el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 Pablo Bustinduy para referirse a la situación en la que se encuentra el macro decreto sobre vivienda. Esta iniciativa, según anunciaron PSOE y Sumar el 29 de julio, deberá aprobarse en el Consejo de Ministros antes de que acabe el mes de julio. Y lo más importante, debe asegurar que se cuenta con una mayoría parlamentaria suficiente para que se apruebe en el Congreso en septiembre. PublicidadEl principal escollo es "contentar a todas las posturas especialmente contrapuestas", señalan las fuentes consultadas por Público. Es decir, de un lado Junts y del otro Podemos. El partido de Carles Puigdemont ya tumbó, junto con PP y Vox, el decreto de prórroga de los alquileres impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez a finales de abril. Ese decreto, aprobado en paralelo al económico para paliar los efectos de la guerra en Irán, se llevó a trámite parlamentario por la presión de Sumar tras un Consejo de Ministros en el que se estuvo negociando hasta el punto de producirse un retraso al comienzo del mismo por la protesta de los ministros de Sumar. Las negociaciones entre PSOE y Sumar son "complejas", según reconocen diferentes fuentes consultadas implicadas en ellas. Pero todas ellas coinciden en que no están ni mucho menos paradas o bloqueadas y de hecho coinciden en que en estos momentos se están acelerando. "Se está trabajando el texto de manera tranquila, discreta y rigurosa. Lo más importante es que haya acuerdo", señalan fuentes del Ministerio de Vivienda que lidera Isabel Rodríguez. Desde Sumar, según señalan las fuentes consultadas en el Ministerio de Derechos Sociales, reconocen que "son conversaciones complejas, muy complicadas pero que están en marcha". Se trata, explican estas mismas fuentes, de un decreto "ambicioso". "Todavía estamos en plazo y hay predisposición en el seno del Gobierno a alcanzar acuerdos que solucionen lo que a día de hoy es el principal problema de la ciudadanía", añaden En julio todavía quedan por celebrarse dos Consejos de Ministros. Serán los días 21 y 28. Las fuentes consultadas apuntan a que lo más probable es que se apuren los plazos comprometidos y que se presente en la última fecha. Además es probable, como sucede cada final de julio, que sea el propio Sánchez quien lo visibilice en su habitual rueda de prensa de balance de fin de curso antes de las vacaciones. PublicidadAlberto Ibáñez, diputado de Compromís dentro del grupo de Sumar, señaló en rueda de prensa este martes que "el PSOE puede tener la tentación a rebajar ciertas aspiraciones". "Le pido a la ministra de Vivienda que deje de externalizar la negociación a todos los ministerios y se ponga a cerrar el acuerdo", añadió.Otras fuentes de Sumar son, por tanto y como ha podido comprobar este medio, más pesimistas con el PSOE. Consideran que no se está negociando con la "intensidad" necesaria, al menos hasta comienzos de esta semana. "Hay una parte de Sumar que está más confiada y otra que no", refleja una de las fuentes consultadas. "No hay ningún decreto o medida sobre vivienda que no haya costado sacar adelante", conceden fuentes de Sumar donde recuerdan las dificultades la pasada legislatura para aprobar la Ley de Vivienda. En lo que todas las partes están de acuerdo es en que el decreto tiene que salir del Consejo de Ministros con todos los apoyos amarrados. "No podemos dejar que pase lo que sucedió en abril", señala una de las personas consultadas. PublicidadContenido del decreto y diferencias entre partidos Las medidas que se conocen de manera pública que incluirá el decreto son diversas. Según se anunció en su momento se establecen dos bloques. Por un lado, "medidas para bajar el precio, dar estabilidad a los contratos y combatir el fraude en el alquiler". Este apartado incluiría, entre otros asuntos, la regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones, la prórroga extraordinaria de los alquileres, la obligatoriedad de que los contratos sean por escrito y bonificaciones en el IRPF a quienes bajen el precio del alquiler. Por otro lado se aprobarían "medidas para movilizar vivienda asequible". En este bloque se aprobaría el incremento del IVA al 21% para los pisos turísticos o algunas medidas de "agilidad administrativa". Las diferencias fundamentales ya se han visibilizado de manera pública. Podemos, por ejemplo, ha avisado ya de su rechazo a los beneficios fiscales para los caseros. Es algo que Junts ha pedido de manera expresa. La fuerza morada ha pedido también que se incluya la suspensión de desahucios a personas vulnerables. En el partido de Puigdemont se presentó una proposición no de ley en abril que incluía una deducción del 15% en el IRPF por los gastos de alquiler o hipoteca de una vivienda habitual. Unas medidas que chocan directamente con las exigencias de Podemos.Estos "vetos cruzados" son los que han complicado hasta la fecha un decreto con medidas sobre vivienda y es la cuadratura del círculo que esperan resolver entre PSOE y Sumar. Porque de momento, según confirman fuentes parlamentarias de estos partidos, la negociación es interna dentro de la coalición. Ni Podemos, ni ERC ni EH Bildu dicen tener información sobre el decreto en sí. "Con nosotros no han hablado así que no sabemos nada", apunta fuentes del partido que lidera Ione Belarra. En este sentido, Bustinduy reconoció este martes que "todo el mundo sabe que la vivienda en esta legislatura ha sido campo de batalla entre posiciones y paradigmas diferentes". "Ha costado muchísimo trabajo llegar hasta aquí. Pero creo que estamos en disposición de poder dar respuesta al que es, el primer problema que tiene la gente trabajadora en este país", añadió. El ministro dijo estar absolutamente "convencido" de que verá la luz un "decreto-ley ambicioso" y que sabrá dar respuesta a las expectativas. La negociación actual se enmarca en un momento que desde Sumar consideran como "el momento clave en la legislatura". Los socios del PSOE están buscando arrancar medidas en el Gobierno en la recta final de la legislatura. Y ven a los socialistas en condición de hacerlo. "Es un un ejemplo en el que ahora vemos que el PSOE está más proclive a incluir la prórroga de alquileres, por ejemplo, que es una reivindicación que nunca habían hecho suya. Ahora ya la hacen suya sin problema y asumen que desde el Consejo de Ministros se deben tomar medidas contundentes y de calado", señalan fuentes de Sumar.