El nuevo macrodecreto de vivienda, la medida estrella con la que las dos almas del Ejecutivo aspiraban a despedir el curso político, no se aprobará, como estaba previsto, este martes. Tras semanas de tensión con los socios de lo que fuera el bloque de investidura —fundamentalmente Junts, Podemos y PNV—, el Gobierno ha optado por retrasar su aprobación hasta después de las vacaciones de verano. Será, por tanto, en septiembre cuando el texto definitivo —sujeto a las modificaciones que deriven de la negociación con el resto de fuerzas parlamentarias— aterrice sobre la mesa del Consejo de Ministros. Así se lo confirman a Público fuentes del Ministerio de Vivienda, que sigue apostando por un acuerdo "amplio y transversal" que ayude a estabilizar la situación del principal lastre de la legislatura y de las familias españolas: la vivienda.(Habrá ampliación)
El Gobierno deja para septiembre la aprobación del decreto de vivienda ante la falta de apoyos
El Ejecutivo opta por aprovechar el paréntesis del verano para acercar las posiciones del antaño bloque de investidura.










