Una casa familiar, varios hermanos y una decisión que nadie logra tomar. Uno vive en el inmueble desde hace años, otro quiere venderlo y un tercero necesita su parte del dinero. La situación, frecuente después del fallecimiento de un familiar, suele ser el punto de partida de conflictos que pueden extenderse durante años.
Detrás de esas discusiones aparece un proceso legal inevitable: la sucesión. Determinar quiénes son los herederos, qué bienes y deudas integran el patrimonio y cómo se repartirán son algunos de los pasos que deben resolverse luego de la muerte de una persona.
Pero el proceso puede complejizarse cuando los herederos no están de acuerdo. “Muchas veces el conflicto aparece no tanto en determinar quiénes son los herederos, sino después, cuando hay que decidir qué hacer con los bienes”, explicó Eugenia Chávez del Bono, presidente de la Comisión de Comunicación y Eventos del Colegio de Escribanos de Córdoba.
El primer paso es obtener la declaratoria de herederos, la resolución judicial que determina formalmente quiénes son las personas que suceden al fallecido.
Para iniciar y llevar adelante ese trámite es necesaria la intervención de un abogado y del Poder Judicial.









