Pekín (EFE).- Baterías, equipos de almacenamiento energético y componentes fotovoltaicos viajan este verano hacia Europa en un nuevo servicio semanal por el Ártico, con el que la naviera china Sea Legend ofrece acortar casi a la mitad los tiempos de transporte para exportadores que buscan acelerar sus entregas.
Con ocho salidas programadas y los dos primeros viajes completos, según la compañía, la conexión atrae clientes pese a unos fletes que la naviera sitúa por encima de los de la prueba del año pasado, mientras otras empresas chinas amplían sus operaciones polares.
Sin embargo, convertir esa demanda inicial en un negocio sostenido exige sortear el hielo, asegurar la puntualidad y contener los costes en un corredor estacional que depende de la cooperación con Rusia y plantea riesgos para el frágil entorno ártico.
Pagar por llegar antes
Sea Legend tiene completos los dos primeros viajes de la temporada y calcula que cada uno transportará unos 1.500 TEU -unidades equivalentes a contenedores de veinte pies-, con alrededor del 60 % de la carga embarcada en Ningbo, según datos de la naviera recogidos por medios locales. El primer viaje terminó, no obstante, con 1.370 TEU, de los que 768 se cargaron en Ningbo.










