Noticia Exclusivo suscriptores Cerca de la mitad de los fallecimientos en las vías son de usuarios de moto. Cámaras de fotodetección han salvado unas 42 vidas cada año.Siniestros viales entre motos generan preocupación. Foto: MAURICIO MORENO EL TIEMPO31.08.2026 19:40 Actualizado: 31.08.2026 19:40
Bogotá enfrenta en lo corrido de este año un preocupante panorama de siniestralidad vial. De acuerdo con las cifras preliminares de la Secretaría de Movilidad, con corte al 26 de julio de 2026, 405 personas murieron en las vías de la capital, lo cual representa un incremento del 30 por ciento frente al mismo periodo del 2025. LEA TAMBIÉN La principal preocupación en la ciudad sigue siendo los motociclistas, que representan cerca de la mitad de las personas que pierden la vida en siniestros viales. En este contexto, el Gobierno Nacional anunció una reforma al Código Nacional de Tránsito, especialmente a los costos por multas, trámites y servicios asociados a la movilidad. El presidente Abelardo De la Espriella anunció cambios en el Código de Tránsito. Foto:PresidenciaPara los expertos, esta medida puede llegar a ser buena, pero cualquier cambio debe estar enfocado en la crisis de seguridad vial que enfrenta el país. “Qué bueno que se abra el debate para revisar el Código Nacional de Tránsito, pero que se haga para proteger vidas y para proteger a tantos colombianos que quedan con alguna discapacidad por un siniestro”, señaló Ricardo Montezuma, experto e investigador en movilidad. En ese sentido, el académico afirmó que en Bogotá la gran preocupación del tránsito son los motociclistas. Según cifras de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), con corte al 30 de abril de 2026, 105 usuarios de moto murieron en la capital, lo que representa el 45,7 por ciento de todos los fallecimientos en las vías. Vehículos quedaron destruidos tras el choque en el peaje de Casablanca, en la vía Zipaquirá–Ubaté. Foto:Archivo particularAdemás, estuvieron involucrados en otras 45 muertes, especialmente de peatones (31), ciclistas (7), motociclistas (6) y conductores de vehículo particular (1). “La siniestralidad es una de nuestras principales preocupaciones. La principal explicación de las muertes está relacionada con el exceso de velocidad y el crecimiento del uso de la motocicleta. Hoy el motociclista es el actor vial que más aparece involucrado en estos hechos, especialmente en interacción con peatones y vehículos de carga”, dijo la secretaria de Movilidad, María Fernanda Ortiz, en una reciente entrevista con EL TIEMPO. María Fernanda Ortiz, secretaria de Movilidad de Bogotá Foto:Milton Díaz / EL TIEMPOPara Montezuma, más allá de reformar el Código de Tránsito, la clave está en reforzar el control hacia los motociclistas. “El control y el ejercicio de la autoridad han ido desapareciendo. Poner en cintura a los motociclistas tiene un costo político y lo más fácil y populista es no tocar a las motos”, señaló Montezuma. Así las cosas, el investigador aseguró que el único “control real que todavía queda” es la tecnología, puntualmente las cámaras de fotodetección. En los últimos días, el Distrito anunció la entrada en operación de 18 nuevos dispositivos en las avenidas NQS, El Dorado y Las Américas, lo cual despertó un intenso debate. Varios sectores, entre ellos los motociclistas, se opusieron a la medida argumentando que se trata de un mecanismo de recaudo para asfixiar a los conductores. No obstante, sectores académicos resaltaron que en los puntos específicos donde se instalaron las cámaras en Bogotá, las muertes por siniestros viales se redujeron un 30 por ciento. Nuevas cámaras de fotodetección en Bogotá, Foto:milton diaz. el tiempo“La evidencia muestra que donde se instalan cámaras, bajan los siniestros. Es una herramienta muy costo-efectiva, porque vale la pena cada peso por salvar vidas. Hasta ahora se ha visto una reducción sostenida y se estima que cada año pueden aumentar un 9 por ciento las vidas salvadas”, detalló Segundo López, gerente de Investigación y Proyectos de Ciudades de WRI Colombia, entidad aliada de la Iniciativa Bloomberg para la Seguridad Vial Mundial (BIGRS). De hecho, cifras de la misma Secretaría de Movilidad confirman que en los corredores en los que hay cámaras se han evitado 42 muertes y 1.700 heridos por año.En la misma vía, Darío Hidalgo, experto en movilidad y profesor de Transporte y Logística de la Universidad Javeriana, señaló que la evidencia local e internacional muestra que hay una reducción del 21 por ciento en choques con lesionados en las zonas en las que hay cámaras, y si se colocan seguido el efecto puede ser mayor.Instalación de nuevas cámaras de fotodetección en Bogotá Foto:Milton Díaz / EL TIEMPO“Las cámaras que se instalan una seguida de la otra incluso reducen en un 38 por ciento los siniestros frente a cámaras aisladas”, apuntó el docente. A su vez, López aseguró que las cámaras no generan congestión vehicular; por el contrario, en los corredores en los que se han instalado ha aumentado un 2 por ciento la velocidad promedio, pues a este ritmo se reducen los conflictos entre conductores. Aunque algunos sectores señalan que las cámaras de fotodetección son un instrumento de recaudo, quienes las defienden aseguran que esa visión solo estigmatiza la herramienta y defiende a los infractores. Instalación de nuevas cámaras de fotodetección en Bogotá Foto:Milton Díaz / EL TIEMPO“Es una visión completamente errada. Si todo el mundo cumple los límites de velocidad, el recaudo es cero, nadie se enriquece. Haya o no haya cámaras, el límite de velocidad es de 50 km/h. La medida no está diseñada para recoger plata, sino para prevenir muertes y lesiones por infringir las normas”, agregó Darío Hidalgo. Además, es importante anotar que, a diferencia de otras zonas del país, en el Distrito la instalación, operación, mantenimiento y recaudo de las cámaras las realiza directamente la Secretaría de Movilidad junto con la ETB. Por esta razón, el recaudo no va hacia un privado, sino que son recursos que utiliza el Distrito para reducir el déficit tarifario del transporte público. LEA TAMBIÉN Por lo pronto, la Alcaldía de Bogotá está presta a revisar ajustes de movilidad que el Gobierno Nacional quiera adelantar, como las cámaras. “Estamos de acuerdo. El propósito debe ser proteger y salvar vidas, no el recaudo. Todo lo que tenemos instalado en Bogotá ha demostrado que, primero, salva vidas, y segundo, sí es muy efectivo en generar ese efecto disuasorio en los conductores para que cumplan con los límites de velocidad”, agregó la secretaria de Movilidad.NICOLÁS DÍAZ MALPICARedacción Bogotá Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







