El mundo es ahora un lugar bastante complejo a nivel internacional. El conflicto latente en Irán, la guerra comercial de Estados Unidos contra China y el contexto arancelario han complicado y tensionado enormemente tanto las economías como las "normas de caballeros" que se habían estandarizado en las relaciones internacionales. En este caos, o caída de las normas más habituales, es natural que haya ganadores y perdedores a nivel económico y, según muchos analistas, han sido las democracias quienes han recibido el mayor golpe.Este mes de agosto de 2026, el Journal of Democracy, una de las publicaciones más importantes en ciencias políticas y relaciones internacionales publicaba el ensayo "Why Today's Global Disorder Rewards Authoritarians", del investigador Imran Bayoumi, sobre cómo los regímenes autoritarios, sobre todo los del Golfo Pérsico, habían sido los grandes beneficiados en el tablero mundial.

Un cambio de paradigma

Durante décadas, "potencia media" evocaba a Canadá, Australia o Noruega, países sin capacidad de gran potencia que compensaban con multilateralismo, normas y mediación. Marie-Eve Desrosiers y Nic Cheeseman, en The Rise of Authoritarian Middle Powers, sostienen que esa imagen está obsoleta. Un tercio de las potencias medias actuales son autoritarias o están en proceso de autocratización. Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí no defienden el orden liberal, sino que usan el capitalismo de Estado como forma de prosperar sin someterse a las limitaciones naturales del poder que acompañan a las democracias.