El mundo es ahora un lugar bastante complejo a nivel internacional. El conflicto latente en Irán, la guerra comercial de Estados Unidos contra China y el contexto arancelario han complicado y tensionado enormemente tanto las economías como las "normas de caballeros" que se habían estandarizado en las relaciones internacionales. En este caos, o caída de las normas más habituales, es natural que haya ganadores y perdedores a nivel económico y, según muchos analistas, han sido las democracias quienes han recibido el mayor golpe.