Los infartos y los ictus parecen trastornos repentinos; ataques s�bitos que aparecen sin avisar y pueden ser fulminantes. Sin embargo, estos problemas son en realidad el resultado de un da�o en las arterias que ha ido gest�ndose durante a�os de forma silenciosa.La aterosclerosis, esa acumulaci�n de placas en el interior de los vasos sangu�neos que provoca su progresivo estrechamiento y endurecimiento, es un fen�meno mucho m�s frecuente de lo que se pensaba y puede detectarse ya en adultos j�venes aparentemente sanos, tal y como acaba de demostrar un estudio liderado por cient�ficos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).Seg�n los datos de este trabajo, uno de cada 13 j�venes de entre 18 y 29 a�os tiene aterosclerosis en alguna arteria de su cuerpo de forma silente. "Es alarmante que, tal como hemos visto, casi un 9% de los varones analizados de esa edad y pr�cticamente un 7% de las mujeres j�venes presenten aterosclerosis silentes. En general hemos visto porcentajes de afectados mucho mayores de lo que se pensaba", explica Borja Ib��ez, director cient�fico del CNIC y l�der de esta investigaci�n cuyas conclusiones se presentan en una de las sesiones destacadas del Congreso de la Sociedad Europea de Cardiolog�a y se publican simult�neamente en la revista The New England Journal of Medicine."Hoy en d�a la aterosclerosis se diagnostica y aborda cuando ya est� muy avanzada. Lo que muestran los resultados de este trabajo es que tenemos que avanzar hacia una nueva forma de prevenir la enfermedad cardiovascular", expone Ib��ez, tambi�n cardi�logo del Hospital Fundaci�n Jim�nez D�az de Madrid y jefe de grupo en el CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV).Junto a Henning Bundgaard, profesor de Cardiolog�a de Rigshospitalet de Copenhague (Dinamarca), Ib��ez ha coordinado esta ambiciosa investigaci�n, denominada REACT, que ha analizado el caso de m�s de 16.000 pacientes de edades comprendidas entre los 18 y los 70 a�os para cartografiar la existencia de aterosclerosis silenciosa en la vida adulta.Para saber m�sEl objetivo final del trabajo, tal como explic� Ib��ez a este peri�dico cuando el ensayo daba sus primeros pasos, es generar la evidencia necesaria para cambiar por completo la forma en la que se hace prevenci�n cardiovascular, reorient�ndola para actuar de forma temprana.�Seg�n las gu�as cl�nicas actuales, la evaluaci�n y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular ateroscler�tica se recomienda principalmente en personas mayores de 40 a�os, generalmente tras muchos a�os de exposici�n a factores de riesgo, como niveles altos de colesterol, presi�n arterial alta, tabaquismo u obesidad. Pero esa estrategia de prevenci�n no est� funcionando. Se necesita un cambio�, explic� entonces Ib��ez.Los resultados de la primera fase de la investigaci�n han mostrado que la aterosclerosis silente es muy frecuente. El 57,1% de las personas estudiadas ten�a placas de aterosclerosis en sus arterias pese a no presentar s�ntomas ni contar con un diagn�stico de enfermedad cardiovascular.Los m�todos de estimaci�n de riesgo convencionales no son suficientesResultan llamativos los porcentajes de aterosclerosis detectados en personas de entre 18 y 29 a�os, con un 9% en varones y casi un 7% en mujeres, pero la proporci�n de afectados aumentaba progresivamente con la edad, hasta alcanzar a 9 de cada 10 personas entre los 60 y los 70 a�os.El estudio tambi�n detect� diferencias importantes entre hombres y mujeres. As�, comprobaron que en los varones la enfermedad progresa bastante r�pido en las primeras d�cadas de la edad adulta y aparece entre 5 y 10 a�os antes que en las mujeres. En ellas, sin embargo, el incremento m�s acusado se observa entre los 40 y los 60 a�os, un periodo que coincide con la menopausia. En torno a los 70 a�os, la prevalencia de enfermedad en ambos sexos es similar, pero en el caso de las mujeres la aterosclerosis progresa m�s despacio en las primeras d�cadas de la edad adulta para luego mostrar un crecimiento muy significativo. "Vamos a llevar a cabo estudios concretos sobre los efectos de los cambios hormonales en enfermedad cardiovascular", avance Ib��ez, quien hace hincapi� en otro punto importante de la investigaci�n."Hemos visto que m�s del 80% de los sujetos que presentan aterosclerosis en las coronarias, tambi�n las tienen en las car�tidas o femorales, de tal forma que se comprueba que con un estudio de estos vasos, por ejemplo con un ec�grafo, se puede detectar si esa persona tiene enfermedad coronaria. Es un hallazgo que tiene importancia a nivel de cribado, porque el estudio de car�tidas y femorales con una ecograf�a es f�cil, r�pido y no invasivo", se�ala el investigador.Adem�s, el estudio tambi�n mostr� que los m�todos que se emplean actualmente para estimar el riesgo cardiovascular -como las escalas de riesgo SCORE2- solo permiten identificar a una peque�a proporci�n de las personas que ya presentan aterosclerosis silenciosa."Es necesario cambiar el enfoque", se�ala el investigador, quien aclara que la segunda fase del proyecto, que arrancar� en 2027 dar� un paso m�s y estudiar� si una estrategia de prevenci�n guiada por t�cnicas de imagen es capaz de reducir de forma m�s eficaz la aparici�n de infartos, ictus otros problemas cardiovasculares."Poder intervenir mucho antes de lo que se hace ahora probablemente va a resultar en una reducci�n important�sima de la enfermedad cardiovascular", concluye Ib��ez.Para Ignacio Fern�ndez Lozano, presidente de la Sociedad Espa�ola de Cardiolog�a (SEC), esta investigaci�n "es el atlas de la aterosclerosis m�s relevante que tenemos en la actualidad. Por eso se publica en The New England Journal of Medicine, que es la revista m�dica m�s prestigiosa. Probablemente va a ser uno de los art�culos m�s referenciados en los pr�ximos a�os en relaci�n a la patolog�a cardiovascular porque todo el mundo va a tomar este estudio como un atlas de referencia", se�ala."Fundamentalmente lo que nos cambia a los cardi�logos a d�a de hoy es el hallazgo de que la enfermedad coronaria raramente es un hecho aislado y que la mayor�a de los pacientes cuando tienen aterosclerosis la tienen en varios territorios de su organismo. Eso deber�a ser un mensaje no solo para los cardi�logos sino para neur�logos y cirujanos vasculares o m�dicos generales que atiendan a este tipo de pacientes para hacer un despistaje m�s activo de la aterosclerosis en varios territorios del cuerpo", apunta.Adem�s, contin�a, este estudio tambi�n puede ser una primera aproximaci�n para futuros cambios en la pr�ctica cl�nica. "El CNIC est� pensando en hacer estudios en el futuro que cambien la estrategia cl�nica de tratamiento y se empiece a valorar si buscar aterosclerosis subcl�nica y luego tratarla se traduce en una mejor�a de la salud cardiovascular y a una reducci�n en el n�mero de eventos. Puede ser un paso fundamental para cambiar la estrategia de prevenci�n y hacer una estrategia m�s agresiva de b�squeda de enfermedad ateroscler�tica en la poblaci�n general", concluye.
La enfermedad cardiovascular silenciosa es m�s frecuente de lo que se pensaba: afecta a uno de cada 13 j�venes de entre 18 y 29 a�os
Los infartos y los ictus parecen trastornos repentinos; ataques s�bitos que aparecen sin avisar y pueden ser fulminantes. Sin embargo, estos problemas son en realidad el resultado...









