El colapso de hielo y roca desencadenó una gigantesca avenida de agua y escombros que recorrió decenas de kilómetros en cuestión de horas. (Fuente: ABC) La tragedia que golpeó a Nepal y Tíbet el 26 de agosto de 2026 tiene como protagonista a una fuerza natural poco conocida fuera de las regiones montañosas: los llamados GLOF, siglas en inglés de Glacial Lake Outburst Flood, o inundaciones repentinas por desbordamiento de lagos glaciares. Sin embargo, los primeros análisis científicos advierten que todavía se investiga si el desastre fue propiamente un GLOF o si estuvo provocado directamente por un enorme desprendimiento de hielo y roca. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señala preliminarmente que un colapso glaciar en el Parque Nacional Langtang habría desencadenado un flujo de escombros e inundación que recorrió cerca de 100 kilómetros.