El colapso de un lago glaciar en Nepal en 2026 dejó más de 360 muertos y alertó sobre el riesgo creciente de GLOF en cordilleras de todo el mundo

- REUTERS/Navesh ChitrakarLas imágenes de devastación que dejó la tragedia del 26 de agosto en la frontera entre Nepal y China siguen circulando como la advertencia más clara sobre el poder destructivo de los GLOF, cuyo nombre proviene de “Glacial Lake Outburst Flood” (Inundación por desborde de lago glaciar).Este fenómeno, que hasta el momento causó hasta ahora más de 390 muertos y 1.400 desaparecidos, generó que en cuestión de minutos, una avalancha de rocas y hielo bloqueó el río Lhende y liberó un torrente de agua, barro y escombros que arrasó pueblos enteros.El Himalaya es uno de los lugares más vulnerables a este tipo de catástrofes, pero la amenaza está muy lejos de ser exclusiva de Asia. PUBLICIDADEl evento de Nepal reavivó el debate sobre la capacidad de anticipar y prevenir este tipo de catástrofes. Los científicos coinciden en que, aunque existen tecnologías de monitoreo y alerta temprana, la velocidad y la magnitud de los GLOF dificultan la reacción. Un espejo en los Andes: antecedentes, estudios y vulnerabilidad en Argentina y ChileLas condiciones que propiciaron la tragedia en Nepal están presentes en la cordillera de los Andes, donde el retroceso acelerado de los glaciares y la formación de lagos inestables han dado lugar a episodios de vaciamiento repentino y a una amenaza creciente para las comunidades y ecosistemas de montaña.En 2005 la Laguna de los Erizos en San Juan colapsó y liberó 32 millones de m³ de agua en solo 67 minutos recorriendo más de 250 kilómetros