Durante la mañana del pasado 26 de agosto, se registró una emergencia en la frontera entre Nepal y China, luego del colapso de un glaciar de alta montaña, ya que el desprendimiento generó una enorme masa de hielo, rocas y sedimentos que descendió por la ladera y desencadenó una devastadora riada que arrasó casi todo a su paso.

Conforme a lo expuesto por la agencia de noticias EFE, los primeros análisis de imágenes satelitales y registros sísmicos señalan que la parte inferior del glaciar se desprendió a unos 5 mil metros de altura y cayó aproximadamente 1 mil 200 metros hasta el fondo del valle, lo que dejó centenares de muertos en el distrito de Dhading.

Por su parte, el Servicio Geológico de EE. UU. (USGS) detectó el evento e inicialmente lo clasificó como un terremoto de magnitud 4.4. Sin embargo, análisis posteriores del geomorfólogo Dan Shugar determinaron que el evento alcanzó una magnitud de 5.2 y que fue provocado por el colapso glaciar y el posterior flujo de los escombros.

Dan Shugar descartó la posibilidad de que esta tragedia haya sido producto de un terremoto y, aunque todavía existen varias hipótesis sobre el origen de la emergencia en Nepal, consideró que pudo tratarse de una inundación por desbordamiento de un lago glaciar, conocida en inglés como Glacial Lake Outburst Flood (GLOF, por sus siglas).