Cientos de ibis eremitas que migran cada año desde Alemania hacia el norte de Italia dentro del programa de recuperación europeo LIFE-NBI estarán en el punto de mira de los cazadores por una decisión de las autoridades de la Toscana. Allí, desde septiembre estará permitida la caza indiscriminada del ibis sagrado (Threskiornis aethiopicus), una especie muy parecida al ibis eremita (Geronticus eremita). Esta similitud, temen los expertos, producirá confusiones y aumentará el número de estas aves protegidas abatidas por disparos, que ya era muy alto.
“Estoy profundamente preocupado porque la caza intensiva del ibis sagrado pueda causar más pérdidas evitables en nuestra población de ibis eremita”, asegura Johannes Fritz, director de Waldrappteam, el equipo que desde hace años guía a estas aves con ultraligeros al norte de Italia y recientemente también al sur de España. “Para una población reintroducida que sigue siendo vulnerable, cualquier riesgo adicional de abatimiento representa una seria preocupación”, sostiene.
La medida, que estará en vigor desde el 20 de septiembre de 2026 hasta el 31 de enero de 2027, permite cazar ibis sagrados sin límites diarios ni estacionales de capturas con el objetivo de erradicar a la especie. A diferencia del ibis eremita, que estuvo a punto de desaparecer, el ibis sagrado se ha asentado como especie invasora en Italia y otros países europeos y está incluido en la lista de especies exóticas preocupantes para la Unión Europea. Entre los impactos registrados por estas aves originarias del África subsahariana y de algunas zonas de Oriente Medio se encuentran la depredación de huevos y pollos de aves acuáticas autóctonas y las molestias ocasionadas en las colonias de cría.








