Las estadísticas oficiales, también las que han 'comprado' desde el Fondo Monetario Internacional hasta grandes bancos como JP Morgan, dibujan una economía rusa prácticamente inmune a más de cuatro años de guerra, sanciones y aislamiento internacional. Según los datos publicados por Moscú, el PIB apenas retrocedió un 1,2% en 2022 para después crecer un vigoroso 3,6% en 2023 y un 4,1% en 2024 (tres veces más que la eurozona), antes de desacelerarse al 1% en 2025 (este año la economía también parece que podría crecer un 1% en el mejor de los casos, dada la escasez de mano de obra). La fotografía sugeriría que Rusia absorbió en cuestión de meses el mayor paquete de sanciones impuesto a una gran economía en décadas y que el gigantesco trasvase de recursos hacia la guerra apenas afectó a la economía, al menos en términos estadísticos (el gasto e inversión en defensa infla el PIB: construir un tanque puede sumar mucho más al PIB que fabricar un coche, pese a que uno no aporta al bienestar de los ciudadanos y el otro sí). La estadística podría estar escondiendo una realidad muy diferente que las imágenes por satélite podrían haber comenzado a destapar.Los economistas e investigadores Irakli Barbakadze, Jan Fidrmuc, Martin Hulényi y Ketevani Kapanadze sostienen en un nuevo estudio que existe otra Rusia que no aparece en las estadísticas oficiales y que puede contemplarse, literalmente, desde el espacio. La sospecha de los investigadores comienza por la propia calidad de los datos. Desde la invasión a gran escala de Ucrania, Rusia ha dejado de publicar algunas estadísticas nacionales y regionales, mientras que sobre las que mantiene existe un evidente problema de incentivos que pueden estar además distorsionados por la fuerte inversión en defensa.
Imágenes por satélite muestran la crisis real que sufre Rusia: "Los costes se concentran en el corazón económico del país"
Las estadísticas oficiales, también las que han 'comprado' desde el Fondo Monetario Internacional hasta grandes bancos como JP Morgan, dibujan una economía rusa prácticamente inmune a más de cuatro años de guerra, sanciones y aislamiento internacional. Según los datos publicados por Moscú, el PIB apenas retrocedió un 1,2% en 2022 para después crecer un vigoroso 3,6% en 2023 y un 4,1% en 2024 (tres veces más que la eurozona), antes de desacelerarse al 1% en 2025 (este año la economía también parece que podría crecer un 1% en el mejor de los casos, dada la escasez de mano de obra). La fotografía sugeriría que Rusia absorbió en cuestión de meses el mayor paquete de sanciones impuesto a una gran economía en décadas y que el gigantesco trasvase de recursos hacia la guerra apenas afectó a la ...









